Con alternativas dirigidas a mantener la vitalidad de la producción y distribución de alimentos, el sistema de la agricultura enfrenta la actual crisis económica, principalmente por la insuficiente disponibilidad de energía eléctrica, combustibles, lubricantes y otros recursos materiales y financieros, en la central provincia cubana de Ciego de Ávila.

Se trata de la utilización de fuentes renovables de energía, el óptimo uso de los recursos, la necesidad de aprovechar fortalezas y oportunidades en las bases productivas y cortar la cadena de impagos, para que, por ejemplo, la leche de vaca llegue a su destino, de manera especial a las tiendas de víveres.
En Ciego de Ávila y Morón, municipios con más densidad de población, donde las producciones locales no satisfacen la demanda, se aplican estrategias para garantizarle el alimento a los niños, los ancianos, las embarazadas y las dietas especiales, según informó Luis Rubén Dorta Fadraga, jefe del departamento de ganadería en la delegación provincial de la Agricultura, quien argumentó que Chambas y Bolivia, donde se acopia el mayor volumen del líquido, continuarán respetando su consumo y el excedente se destinará a los territorios antes mencionados.
Explicó que a las bodegas corresponderá certificar mensualmente las producciones de cada ganadero y la empresa láctea asumirá el pago correspondiente.
Por otro lado, Olga Lidia Mariño Valdivia, subdelegada de ganadería en Ciego de Ávila, destacó que en lugares apartados donde no pueda acopiarse leche, se ha orientado producir queso con destino a hogares maternos y de ancianos, círculos infantiles y otras instituciones.
Como medidas de protección a esas producciones, se realizó el traslado de animales hacia lugares con fuentes naturales de abasto de agua o mediante generación a través de fuentes de energía renovable.
Acerca de los productos cárnicos, se efectuó un inventario de las losas sanitarias, iniciará el sacrificio de animales para tributar al plan previsto para dietas a embarazadas y niños, adultos en situación de vulnerabilidad, casos de enfermedad y el consumo social, de acuerdo con la opinión del jefe del departamento de ganadería.
El incremento de las yuntas de bueyes como paliativo para asumir parte de las faenas en el campo; la gradual recuperación del parque de molinos de viento y estaciones de bombeo; la agrupación de las cosechas los martes y los jueves, con el objetivo de aprovechar al máximo la capacidad de carga por camiones, y depositar los alimentos a recoger en un punto común, cuando se trate de varios productores o fincas, son otras de las medidas orientadas.
Acerca del autor
Licenciado en Comunicación Social. Economista y periodista. Escribe sobre asuntos económicos, agropecuarios, de la construcción y la cultura. Multipremiado en concursos de periodismo, festivales de la radio y otros eventos. Atesora las distinciones Félix Elmuza y Raúl Gomez García, los sellos Laureado y 50 aniversario del periódico Trabajadores, y la Moneda Conmemorativa 60 aniversario de la UPEC.

