La mediana empresa Doble B, con ubicación legal en la provincia de Artemisa, tiene vínculos con la Cervecería Cubana S. A., en función del reciclaje de los frascos de la cerveza Parranda y la malta Guajira, en todos sus formatos.
Bety Arosteguí Rodríguez, presidenta de la forma de gestión no estatal, explicó la conformación de una brigada de reciclaje y la creación de dos casas de compras: una ubicada en la ciudad cabecera Artemisa, poblado Recompensa, y la otra en el municipio de San Cristóbal, en el reparto conocido como prefabricado Militar”, señala.
“Contamos con gestores de compra que acumulan los envases tras su adquisición minorista u otros sistemas de recogidas. Los valores oscilan de 0.03 centavos en MLC hasta 0.10 centavos, todo el valor se transfiere a la tarjeta de los vendedores de manera inmediata, para lo cual deben identificarse con su carné de identidad y contar con un teléfono y la aplicación de Transfermóvil.
“En ambas casas de compra, la brigada comprime los pomos hasta lograr pacas de 300 kilogramos. Estas son exportadas a Holanda, proceso que ejecuta la cervecería, y a través de un proceso bioquímico vuelven a su estado de botella”, acota la presidenta de la forma de gestión no estatal, quien es licenciada en Derecho.
“Somos parte de esa economía circular, pues Cuba las vuelve a importar para la Fábrica Parranda, que funciona en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, donde se comercializa ambas bebidas”, explica la presidenta de la mediana expresa.
Además de esta oportunidad, que es una de sus actividades secundarias, Doble B desde su creación en noviembre de 2023, se dedica a la recogida y saneamiento de desechos sólidos en los municipios Artemisa y San Cristóbal.
Entre sus 40 trabajadores también se ocupan del mantenimiento de áreas verdes, la chapea y poda de árboles, para lo cual cuentan con el inestimable apoyo y relaciones contractuales de empresas estatales como AzCuba, a la que le alquilan muchos de los equipos de transporte.
Doble B es una de las dos empresas no estatales del municipio de Artemisa, sobre la que recae el saneamiento de la ciudad. Foto: Cortesía de Bety Arosteguí Rodríguez