Con una concurrida asistencia de estudiantes y profesores, y como parte del I Concurso Nacional de Gráfica Expandida, auspiciado por la Asociación de Artistas Plásticos de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), recientemente fue presentado en la Academia de Arte San Alejandro el video Agustín Bejarano. Obra Gráfica, realizado por Juder Laffita, director de Arte Video Producción, encuentro que contó con la presencia de Daneisy García Roque, presidenta del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, quien tuvo a su cargo la presentación de la filmación (2025) de 26 minutos de duración.
Bejarano explicó que en 1984, antes de comenzar a estudiar la licenciatura en Grabado en el Instituto Superior de Arte (ISA), actualmente Universidad de las Artes, apenas dos meses antes se había graduado en la Escuela Nacional de Arte (ENA) en la especialidad de pintura; “cuando fui a hacer la prueba de pase de nivel, me cambié de fila, es decir me pasé para el grupo que iba hacer la prueba para la especialidad de Grabado. Lo mismo hizo René Francisco años antes”.
El destacado maestro rememoró que con anterioridad, en 1976, ingresó en la Escuela Provincial de Arte de Camagüey, donde estudió cuatro años, y luego de una prueba de pase de nivel, en 1980, ingresó en la Escuela Nacional de Arte (ENA), centro donde le impresionó la gran cantidad y variedad de materiales de artes plástica que allí descubrió.
En su charla el artista describió que en 1980 cuando llegó a La Habana, sintió gran amor y emoción por haber podido ingresar en la ENA, sueño que siempre había anhelado mientras estudiaba en Camagüey. Asimismo destacó “el respeto, consideración y admiración que siente por los profesores que le enseñaron; muchos de ellos sacrificaron su tiempo de creación para dedicarlo a la docencia”.
Explicó que durante su carrera artística ha tenido la oportunidad de dedicarle el mayor tiempo posible a la creación, y que, aunque impartió clases en la ENA y en San Alejandro, centro este último donde, en 1993, coincidió con Belkis Ayón, quien también impartía clases de grabado en el mismo taller —única oportunidad en que trabajaron la docencia juntos—, ambos ejercicios docentes fueron por poco tiempo. Luego cuando viajó a México tuvo la posibilidad de dar clases en la Universidad de Monterrey, diseñó un Taller de Grabado sobre Plástico y otro sobre Dibujo del Natural.
Al referirse al video de Juder Lafita, destacó que este maestro del lente hizo una gran labor al unificar 15 intensos años que abarcan numerosos materiales de importancia, para lograr sintetizar lo más relevante de su obra como grabador, primero como estudiante y luego profesionalmente; en tanto señaló que mientras cursaba el tercer año de su carrera en el ISA, obtuvo Premio en el Salón Nacional de Grabado, el primero de tres que obtuvo en ese magno certamen en diferentes ediciones.
Sobre su quehacer en el grabado, Bejarano subrayó que sintió “la necesidad de cambiar ciertos parámetros, fundamentalmente desde el punto de vista de la edición, porque de alguna forma abogaba por el ejemplar único, es decir, de que el grabado no se circunscribiera solo a una pequeña plancha. Entonces decidí multiplicar las planchas, tipo collage, que luego generaron un cúmulo de muchas más, las que hicieron posible la creación de un grabado monumental de más de cinco metros y otro de más de diez metros lineales. Este momento fue el punto de eclosión más detonante de mi carrera que recuerdo.
“Al pasar el tiempo —agregó—, he podido ver que inconscientemente estaba creando obras que entroncaban con propuestas de artistas de la trasvanguardia, muchos de los cuales planteaban la dimensión de las obras como elemento de importancia conceptual. Buena parte de ellos no trabajaban para que sus obras fueran colgadas como se hace tradicionalmente en galerías y museos”.
Seguidamente explicó que “concebía el grabado como algo experimental, incluso en el sentido de la edición como tradicionalmente se entiende no estaba presente. Lo que me importaba era el acto de imprimir. En esa época no tenía la conciencia de lo que estaba haciendo, pero pertenecía al pensamiento del momento, que no era el de Cuba, sino el existente en Italia o entre los trasvanguardistas que estaban en Estados Unidos.
“Parece que por la ley de las probabilidades —sentenció— caí en esa filosofía de la que no era consciente. Después que hago toda esa cantidad de obras con tales características, donde desplegaba un sinnúmero de planchas alejándome del concepto de una sola, es que hago conciencia de qué era lo que más me impedía poder avanzar en mi forma de hacer grabado. Con el tiempo me di cuenta que había sido inconscientemente precursor del grabado monumental”.
En su intervención previa a la proyección del video, Bejarano explicó que en este material fílmico se podrán “ver muchas cosas que tienen que ver con todo lo que anteriormente he expuesto. Son aspectos sobre los que se ha hablado muy poco, fundamentalmente en lo concerniente a como pude ser influenciado por las corrientes de arte internacional, y de lo que yo pude influenciar a otros artistas, como es el caso de Belkis Ayón, que también usó la multiplicidad de planchas, algo que caracterizó su obra.
“En este video —dijo— Juder hizo, de forma muy condensada, una exhaustiva panorámica de mi obra, y a mí se me pueden ir detalles ahora”, y subrayó que esta realización de Arte Video no fue una tarea fácil de ejecutar, las obras ahí mostradas se hicieron con mucha escasez y problemas de todo tipo, quizás con muchos de los problemas que ustedes tienen ahora, con la diferencia de que se trata de un compendio artístico y biográfico que recoge momentos de más de treinta años”.
Sobre este tópico señaló que muchos de esos “problemas son producto de que este país ha estado bloqueado durante más de 65 años. Se trata de un bloqueo férreo, y para muchas cosas que uno quiere hacer, hay que perseverar e insistir, siempre con las ideas claras. Pero lo que vale es la juventud de ustedes, yo fui joven también y estaba con una serie de expectativas, como estudiante primero y después como profesional, pero hice una obra, la cual, si no me hubiera decido e imponerme, nunca la hubiera hecho”.
Ante el auditorio, entusiasta y expectante, el artista recordó que su hijo Ernesto “estudió en esta escuela, él se graduó de San Alejandro hará unos ocho años, luego hizo el ISA y ya emprendió camino profesional. Cuando en 1999 nació, prácticamente yo había terminado toda mi obra gráfica, después estuve como siete años, haciendo grabado en México y en otros países que me invitaban, y aquí en Cuba también”.
Satisfecho con el video de Laffita, el connotado creador de las artes visuales enfatizó que “el grueso fundamental de mi obra gráfica lo van a ver en esta excelente grabación”; en tanto explicó a los jóvenes estudiantes que igualmente podían apreciar varios libros sobre su quehacer artístico, así como el catálogo por los 40 años de vida artística, el cual es una síntesis de su obra de grabado y de pintura, respectivamente.
“También —dijo— les voy a dejar en los fondos de la biblioteca ese catálogo y el código QR de este video; además de que hay otra cinta en la que se documenta mi reciente labor en pintura. Pueden escanear ese código QR, que asimismo les voy a dejar en el mural de la escuela. Así pueden acceder por Internet a la información que hay ahí. Eso es lo bueno de ese catálogo en formato digital, pues abarca más que el volumen impreso, y donde no solo aparece la parte gráfica, sino también mi trabajo pictórico. Deseo que disfruten de este valioso video”.
Al término de la grabación, los estudiantes y profesores de esta prestigiosa institución asistentes al encuentro, dialogaron con el artista y le expresaron su agradecimiento por la oportunidad de haber participado en la visualización del video, suceso que se enmarcó dentro del I Concurso Nacional de Gráfica Expandida y que no solo les brindó una valiosa perspectiva sobre el arte de Bejarano, sino además les sirvió de fuente de inspiración.
Esta realización de Juder Laffita es un testimonio vívido del ingenio y la creatividad que caracterizan la obra de Agustín Bejarano. A través de sus imágenes y narraciones, los asistentes a la proyección en San Alejandro lograron adentrarse en el mundo artístico del maestro, donde la creación se convierte en un espacio de diálogo entre el individuo y la sociedad. La forma en que en el video se exploraron conceptos complejos con una estética cuidada y poética permite reflexionar acerca de las implicaciones del arte en la realidad social cubana, así como su función como vehículo de comunicación y transformación.
Vale destacar la capacidad demostrada por Laffita para capturar la esencia de la obra de Bejarano, presentando no solo los aspectos técnicos de la gráfica, sino también los mensajes profundos que resuenan en cada pieza. Su dirección artística y su enfoque en la narrativa visual conducen a experimentar el quehacer de este artífice de una manera única, permitiéndonos ver más allá de lo superficial y conectando al espectador con disímiles emociones y pensamientos.