Con el análisis de las casi 97 mil propuestas recogidas en el proceso de análisis del anteproyecto de Código del Trabajo en los colectivos laborales del país, la comisión encargada conforma en estos momentos el documento que será sometido al examen del Parlamento cubano en julio próximo, según previsión del cronograma legislativo para el actual año.
En conferencia de prensa efectuada este jueves en la sede de la Central de Trabajadores de Cuba, Leovanis Ávila Góngora, integrante de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la organización sindical, destacó que a pesar del paso por el oriente cubano del huracán Melisa y de la afectación de arbovirosis en el país, se efectuaron casi 41 mil reuniones —unas mil 400 por encima de las previstas inicialmente— con la participación de poco más de dos millones de trabajadores.
El proceso, iniciado a principios de septiembre pasado, se desarrolló con el propósito de garantizar la participación de los trabajadores, afiliados o no, y garantizar el perfeccionamiento del anteproyecto con vista a una norma legal concebida para y por los trabajadores.
Asimismo subrayó la importancia de las reuniones efectuadas no solo en el sector estatal, sino entre cooperativas no agropecuarias, mipymes, trabajadores por cuenta propia y empresas mixtas.
Según se conoció, entre las principales temáticas abordadas en las reuniones estuvieron las referidas a la facultad del empleador para otorgar licencia no retribuida a los trabajadores, así como la relativas a los años de servicios de servicio social para los recién graduados.
Quizás el asunto de mayor abordaje en las reuniones lo constituyó el límite de las horas que un trabajador podía dedicar al pluriempleo y sobre la incorporación de los cuadros y otros directivos a esa modalidad de empleo.
La edad para adquirir la capacidad jurídica de establecer relaciones de trabajo, y la excepcionalidad para la incorporación al empleo de los adolescentes entre 15 y 17 años, también representaron asuntos con amplia valoración.
El anteproyecto sometido al escrutinio de los colectivos laborales planteó la sustitución del término de trabajador por el de persona trabajadora, lo que recibió numerosas y críticas consideraciones y propuestas de cambio.
Por su parte, lo referido a la póliza de seguro para proteger los ingresos de los trabajadores, su financiamiento y procedimiento, el término de persona trabajadora de confianza, la extensión de la licencia no retribuida para permanecer en el exterior, la capacidad demostrada, la protección a la mujer trabajadora y la prohibición del contrato determinado para labores permanentes, también fueron asuntos sobre los que los trabajadores expresaron criterios de adición y sugerencias de cambio.
Llamó la atención que durante todo el análisis en los colectivos fueron planteados como preocupación, pues no tienen relación directa con el texto del anteproyecto, numerosos criterios relacionados con la edad de jubilación y el salario, asuntos estos coincidentes con reclamos de los propios trabajadores expresados en el proceso orgánico del 22 Congreso de la CTC.
Durante la conferencia de prensa, Yiseilis Ferrer Nariño, directora jurídica y de relaciones internacionales del MTSS, destacó que el Grupo de Trabajo que analiza las propuestas de los trabajadores está compuesto por profesores universitarios, expertos de distintas instituciones de justicia, entre ellos tribunales, fiscalía y otros, la Central de Trabajadores de Cuba y especialistas del propio Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.
“Se analiza una a una cada propuesta, y aún no tenemos un consenso final sobre algunos criterios como por ejemplo el pluriempleo, trabajador de confianza, persona trabajadora y otros, dado el diverso y amplio número de propuestas, lo que complejiza el accionar de esa comisión evaluadora. Hasta la fecha se ha aceptado el 33 por ciento de las observaciones analizadas ”, dijo la directiva.
Precisó además que “lo más importante del Código que se pondrá en práctica es proteger, garantizar que las relaciones de trabajo entre empleadores y quienes realizan la actividad laboral se realicen en un ambiente armónico y coherente”.
Por su parte Roberto Betharte Mazorra, al frente del Departamento de Asuntos Sociales y Laborales de la CTC, informó que el primer código de trabajo en el país data de 1984 y este es el tercero. “Entre ambos documentos una diferencia principal es el fortalecimiento del papel del sindicato. Antes se hablaba de ˈoído el parecer de la organización sindical, y ahora se plantea de común acuerdoˊ, es decir, se incrementa el rol de la organización sindical”.