Un artículo publicado por el sitio Panorama Mundial asegura que la convocatoria a salir a las calles del centro de Minneapolis el viernes 23 de enero para exigir la salida de la Agencia Federal de Inmigración (ICE) ha sido organizada por una coalición de grupos sindicales y comunitarios.

La jornada que han denominado Día de la Verdad y la Libertad aspira a que cientos de miles de habitantes de la ciudad falten al trabajo, la escuela o las compras y, en su lugar, marchen para poner fin a la brutal represión antiinmigrante de la administración Trump: “Es un llamado que merece el apoyo de todos los trabajadores, jóvenes y todos aquellos que se preocupan por los derechos democráticos”, refiere el texto.
El 13 de enero, JaNaé Bates Imari, representante de la iglesia Camphor Memorial UMC, presentó a los medios de comunicación a representantes de organizaciones religiosas, sindicatos y otros que se habían unido para convocar a los minnesotanos a tomarse un día para protestar contra la invasión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en las Ciudades Gemelas de Minneapolis y St. Paul.
“Lo que hemos presenciado, lo que todos hemos vivido, no es normal”, dijo. “La violencia ya no es una amenaza, sino una realidad que nos rodea”.
Tres días después, la Federación Regional del Trabajo de Minneapolis, AFL-CIO, respaldó el llamado a los minnesotanos para que se tomaran un día sin trabajar, ni ir a la escuela, ni hacer compras: “Los trabajadores, nuestras escuelas y nuestras comunidades están bajo ataque”, declaró Chelsie Glaubitz Gabiou, presidenta de la federación.
“Los sindicalistas están siendo detenidos en sus desplazamientos al trabajo, lo que separa a las familias. Los padres se ven obligados a quedarse en casa, los estudiantes no pueden ir a la escuela, temiendo por sus vidas, todo mientras la clase patronal guarda silencio”, aseguró.
El 17 de enero, la organización sin fines de lucro Faith in Minnesota y una docena de otros grupos anunciaron que el llamado se había ampliado para incluir la marcha en el centro de Minneapolis.
Entre los casi 100 patrocinadores que figuran en la página de Facebook del evento se encuentran el Sindicato de Transporte Amalgamado Local 1005, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios Local 26, el Sindicato UNITE HERE Local 17, el Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones de América Local 7250, el Sindicato de Trabajadores de Pregrado de Macalester (UAW Local 5105) y el Sindicato de Trabajadores de Posgrado (UE Local 1105); diversas organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, los inmigrantes y los derechos de los negros; organizaciones ambientales; y About Face: Veteranos Contra la Guerra.
La marcha está programada para comenzar en el Parque Commons (425 Portland Ave. S, Minneapolis, MN 55488) a las 2 p. m. del próximo 23 de enero.
La resistencia a la embestida del ICE contra la clase trabajadora en las Ciudades Gemelas se ha extendido tras el asesinato a sangre fría de la observadora legal Renee Nicole Good a manos del agente federal Jonathan Ross el 7 de enero.
Además de la multitudinaria marcha en Minneapolis tres días después del asesinato, se han llevado a cabo protestas en todo el estado, a menudo con apenas horas de antelación.
Las fuerzas activas del territorio han organizado capacitaciones sobre cómo enfrentar las redadas del ICE, mientras miles de personas se han ofrecido como observadores legales, así como para monitorear y filmar los ataques de la Agencia que persigue a los inmigrantes desde criterios racistas y discriminatorios.
Los voluntarios han activado grupos de la red Signal Chat para alertar a los vecinos sobre avistamientos del ICE; mientras que los estudiantes de preparatoria han previsto defender a sus compañeros mediante huelgas y otros protestas.
Padres y otros miembros de la comunidad, por su parte, han formado circuitos de protección alrededor de las escuelas en los horarios de entrada y salida de los colegios; en algunos casos, acompañan a los estudiantes a casa. Cuando ha sido preciso han custodiado a las personas vulnerables a gestiones y luego de regreso a casa, refiere el texto.
También hay reportes de distribución de alimentos a familias que temen ir de compras, servicio que beneficia además a los pequeños negocios, muchos de los cuales tienen pocos o ningún cliente desde el asedio de ICE.
El gobierno de EE. UU., en cambio, ha intensificado sus ataques y desplegado más de 3 mil activos enmascarados al servicio de ICE, con tácticas cada vez más agresivas.
Recientemente un juez federal ha dictado una sentencia que prohíbe a ICE arrestar a manifestantes pacíficos y usar municiones no letales contra ellos, pero ello no ha disminuido la brutalidad. Los agentes persisten en derribar puertas en hogares habitados por supuestos inmigrantes y en realizar operativos en escuelas, guarderías, centros comerciales y de transporte público.
El artículo denuncia que Washington ha intensificado el uso de sus poderes judiciales para perseguir a cualquiera que exprese su desacuerdo, desde funcionarios estatales y municipales hasta activistas e inmigrantes. Esto incluye la inspección por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los datos personales de todos los empleados de Hennepin Healthcare, dos días después de una protesta pública por la presencia de agentes de inmigración en su hospital de protección social del centro de Minneapolis.
El presidente estadounidense Donald Trump y los funcionarios de su administración continúan amplificando la mentira racista de que los somalíes son «basura», que ellos y otros inmigrantes son responsables de la delincuencia y las dificultades económicas, para justificar su ofensiva contra los trabajadores.
Los organizadores de la huelga en Minnesota han llamado a extremar la disciplina durante las movilizaciones para minimizar la posibilidad de pretextos a la administración Trump que le permitan justificar sus ataques a la libertad de expresión y otros derechos democráticos.
“Las recientes iniciativas de los sindicatos en Minnesota pueden servir como ejemplo de lo que se puede hacer a nivel nacional”, reflexiona el texto.

