“El bien del amado pueblo venezolano —dijo el Santo Padre León XIV este domingo 4 de enero del 2026 en la Plaza de San Pedro— debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a eliminar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica”.

El Pontífice invitó a rezar e invocó la intercesión de Nuestra Señora de Coromoto, así como de José Gregorio Hernández Cisneros (1864-1919), el “médico de los pobres”, y Carmen Elena Rendiles Martínez (1903-1977), consagrados como los primeros santos venezolanos en octubre pasado.

