Nos queda lo que somos. Es importante recordarlo. Nos abrigan nuestros éxitos, también nuestras caídas. Nos hemos preguntado ¿Cómo podemos seguir adelante después de perder una batalla ante la vida? ¿La borramos de la memoria? ¿Desterramos algunas dulces memorias? Yenigladys Suárez reta y supera todo lo anterior.



Cada palabra y acción suya en el día a día es fragancia de flores invencibles. Ella no es invencible. Es una mujer en todo el sentido de la palabra. Es inspiración terrenal, punto obligado de visita espiritual. Ella es feliz sentencia.





