La primera semana del 2026 ha dejado una noticia relámpago para la comunidad internacional, en especial para Venezuela y toda la América Latina. El Gobierno estadounidense se abrogó el derecho de invadir militarmente a esa nación, secuestrar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, a partir de acusaciones no probadas; al tiempo que anunció que administrará el país y su petróleo.

Muchas son las confusiones y vacíos que dejan estos hechos aún, sobre todo porque se trataba de una guerra avisada, por lo cual no se concibe el modo tan expedito con que actuaron los invasores en el momento cero. Eso lo sabe el pueblo revolucionario de Bolívar, que este domingo reaccionó y salió a las calles de Caracas y otras ciudades para pedir el retorno de Maduro y ratificar que no es colonia de nadie y que sus recursos naturales le pertenecen.
Ha sido una afrenta a la razón, la civilización, la libertad y la ética lo visto este 3 de enero. Es lastimosa la apropiación de la narrativa estadounidense por los grandes medios de comunicación y una parte del exilio venezolano, pues se puede estar en desacuerdo o no con un gobierno, pero jamás se debería respaldar una injerencia militar extranjera que sabotea finalmente la soberanía nacional.
La cercanía entre los pueblos de Cuba y Venezuela no viene desde la toma de posesión de Hugo Chávez. Comienza desde Martí y su admiración por Bolívar; continúa con el apoyo al Movimiento 26 de Julio y el recibimiento multitudinario dado a Fidel en los primeros meses del triunfo revolucionario; en tanto se corona con miles de colaboradores en la salud, el deporte, la educación, la construcción, la agricultura, la cultura y la energía, entre otros sectores.
Desde este lunes, matutinos en todos los colectivos laborales de Cuba condenarán esta infamia practicada contra Venezuela, y que mañana pudiera ser contra cualquier pueblo que contradiga el guion imperialista. Las lecciones están claras. Y los trabajadores cubanos no debemos olvidarlas nunca.
Los dos días de Duelo Nacional a partir de hoy serán un tributo a los 32 cubanos caídos en cumplimiento de su misión internacionalista en ese hermano país. Honor y Gloria para ellos.


