Hay quien cree que los fotorreporteros se dedican a su oficio porque sueñan frecuentemente con imágenes diferentes. Conscientes de su importancia y finitud, procuran dejar huella de sus retratos en alguna parte.

Tal vez hemos escuchado que en su día a día son capaces de inventarse una buena historia a través del lente. Ellos con su peculiar lenguaje con la cámara también escriben y se hacen inmortales.

Sirvan estas postales de la 61 edición del Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón del fotógrafo Ismael Batista Ramírez, como un sencillo homenaje a los reconocidos profesionales (incluyendo a José Raúl Rodríguez Robleda).







