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Fidel en la memoria del sindicalismo mundial

El Instituto Obrero Internacional (IOI) y la CTC desarrollaron este miércoles el Simposio Sindical Internacional Fidel y la clase obrera mundial. De manera virtual se reunieron más de 70 sindicalistas de casi 40 países para abordar el legado del pensamiento de Fidel Castro y su trascendencia para las jóvenes generaciones de dirigentes.

 

El Simposio Sindical Internacional Fidel y la clase obrera mundial comenzó con un minuto de silencio para las víctimas del terremoto del pasado 6 de febrero en Turquía y Siria. Foto: Isabel Aguilera

 

El evento comenzó con un minuto de silencio para las víctimas del terremoto del pasado 6 de febrero en Turquía y Siria. También recordó los 84 años de vida de la CTC y homenajeó a Lázaro Peña, líder histórico de la clase obrera cubana, uno de los fundadores de la Federación Sindical Mundial (FSM) y compañero de lucha de Fidel Castro.

El objetivo central de la iniciativa fue ahondar en la relación de Fidel Castro con los sindicatos de Cuba y del mundo entero, visibilizar sus aportes a la teoría y a la praxis en la construcción del socialismo y analizar el rol protagónico que confería al empoderamiento de la clase obrera.

Los organizadores reconocieron que este tipo de jornadas son imprescindibles para que los líderes más jóvenes puedan entrar en contacto con el pensamiento del “líder mundial que luchó y derrotó al imperialismo”, aseguró George Mavrikos, presidente honorario de la FSM y del IOI.

Fidel demostró que salen victoriosos los pueblos que luchan con fe y persiguen ideales universales de igualdad y contra la explotación. Fue un visionario, con fe en la fuerza inagotable de la clase obrera. Amó y fue amado por la clase obrera del mundo entero, dijo el dirigente griego.

Mavrikos recordó el honor de haber participado, en nombre de la FSM, en las honras fúnebres del Comandante en Jefe Fidel Castro en diciembre del 2016. Propuso extender el pensamiento y espíritu militante del líder cubano a través de exposiciones, conferencias, encuentros y eventos diversos, para lo cual brindó el apoyo del IOI.

El papel de la clase obrera y los sindicatos en el pensamiento de Fidel Castro

La investigadora del Instituto de Filosofía de Cuba Dania Leyva Creagh presentó la conferencia Vigencia del pensamiento político sindical del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, en la que abordó el papel de la clase trabajadora y los sindicatos en la Revolución cubana, así como su importancia para el movimiento sindical internacional en la actualidad.

 

La investigadora del Instituto de Filosofía de Cuba Dania Leyva Creagh presentó la conferencia Vigencia del pensamiento político sindical del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz. Foto: Isabel Aguilera

 

Comentó algunos de los aportes del líder histórico de la Revolución cubana “a la revolución social, a una concepción amplia de cultura con abarcadores enfoques sobre la educación, la ciencia y lo artístico – literario”; y “sus concepciones sobre los derechos humanos, la integralidad en las políticas de justicia social, su confianza en el pueblo, en las potencialidades humanas, la jerarquización de los valores y del conocimiento como arma de transformación de la sociedad, junto con sus tesis y accionar político en temas relacionados con el antiimperialismo y con las causas y consecuencias del subdesarrollo”.

Todo ello, dijo, constituyen “razones suficientes para que académicos, intelectuales, profesores de todo el mundo se interesen por estudiar ese legado haciendo énfasis en su vigencia en las actuales condiciones históricas que viven Cuba, América Latina y el Mundo”.

La académica reconoció que dentro de los subtemas del pensamiento del líder cubano que hoy despiertan mayor interés sobresale “el papel de la clase obrera, los trabajadores y los sindicatos, asuntos de medular significación en el complejo contexto internacional actual, en el que continúa prevaleciendo la relación capital-trabajo, expresión histórica del desarrollo de la contradicción alienación-emancipación, de las profundas transformaciones en el mundo del trabajo que impactan severamente las relaciones laborales, del predominio de la ofensiva antisindical y la batalla contra quienes tratan de imponer el “fin de la historia” en busca de una única ideología, por solo citar algunos rasgos”.

“Desde los inicios de la Revolución, Fidel Castro identificó a la clase obrera y los sindicatos como principales artífices de los complejos cambios que se acometerían en el país. Su participación activa en la vida económica, social y política permitiría cambiar la realidad de cubanas y cubanos que formaban parte del contingente de los desposeídos haciendo realidad la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Sus ideas surgen del contacto de la literatura martiana y marxista-leninista”.

“El líder de la Revolución cubana valoró al sindicato como: “una organización imprescindible para todas las funciones importantísimas que tienen los trabajadores dentro de la Revolución”, tal como dijo en asamblea general de trabajadores bancarios efectuada en el teatro habanero Payret, el 2 de octubre de 1961.

Tal definición resalta que con el accionar de los trabajadores y los sindicatos “se logra la toma del poder político por el pueblo trabajador como sujeto histórico en alianza entre la clase obrera, el campesinado y otros trabajadores manuales e intelectuales, expresión de una verdadera democracia política y económica que solo es posible sobre la base de la activa participación de las masas populares en la toma y ejecución de las decisiones socialmente significativas. Estos 64 años han sido, la mejor demostración de la importancia que le otorgaba al tema de la unidad para construir un poder político y una democracia de nuevo tipo”.

 

La investigadora del Instituto de Filosofía de Cuba Dania Leyva Creagh es parte del Comité Asesor del Secretariado Nacional de la CTC. Foto: Isabel Aguilera

 

Otro de los méritos de Fidel Castro resaltados por la investigadora fue su interés en “desarrollar el factor subjetivo, la conciencia revolucionaria y política de la clase obrera y pueblo en general”, para convertir al pueblo en hacedor de su propio futuro. Para ello se sustentó en un ideal de sociedad socialista que tuvo entre sus principales premisas gnoseológicas, históricas, políticas y culturales la crítica profunda a la sociedad capitalista, la identificación de las condiciones histórico-concretas de la lucha, y el conocimiento de la importancia en la actividad del ser humano.

“Ese ideal se materializaría a través de un conjunto de acciones para empoderar al sujeto del cambio, entre las que se encuentran: la participación de los trabajadores en la vida económica, política y social del país; el aumento de la producción; el papel del trabajo como deber y valor social; la estimulación moral y material; las relaciones entre empresas estatales; la relación entre la administración, el sindicato y el Partido; y el papel de la mujer, su incorporación a la sociedad, para lo cual se crean empleos y oportunidades, desarrollando la concepción de que “la mujer es una revolución dentro de la Revolución”.

La doctora Leyva confirmó que Fidel estaba convencido de que los sindicatos debían ser protagonistas de los procesos definitorios de la vida política del país, “sobre todo en la conducción de los debates populares” y que su participación dentro del socialismo debería entenderse, y citó al propio Fidel, como “la participación en la dirección del Estado, la participación en el Partido, la participación en todas partes; porque en el organismo ejecutivo más importante del Estado, el Comité ejecutivo del Consejo de Ministros, en todas sus reuniones está presente y participa el dirigente del movimiento sindical cubano y está presente para coordinar y plantear y recordar constantemente lo que son los intereses generales y los intereses específicos de nuestros trabajadores”.

ST: Fidel, querido por amigos y respetado por enemigos

La Revolución cubana se distingue por la presencia del liderazgo de su Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, dirigente de reconocido prestigio nacional e internacional, estadista de talla mundial, figura carismática de gran influencia educativa y política en el pueblo, querido por los amigos de Cuba y respetado por sus enemigos, aseguró Ulises Guilarte de Nacimiento en la ponencia presentada ante el Simposio Sindical Internacional Fidel y la clase obrera mundial.

 

Simposio sindical internacional Fidel y la clase obrera mundial, 8 febrero, 2023.la habana

 

El secretario general de la CTC argumentó que el líder cubano defendió la idea de que “el desigual e injusto orden económico internacional que prevalece en el mundo contemporáneo, no es la solución a la explotación, a la desigualdad y a la pérdida de los derechos laborales de millones de trabajadores. Sus ideales desde edades tempranas se conformaron al nutrirse del acervo antiimperialista de la pródiga obra literaria de nuestro Héroe Nacional José Martí y de los fundadores del pensamiento marxista”.

Fidel identificó que “la premisa esencial de todo cuanto se hiciera en nombre de la Revolución debía tener, como centro, los intereses, las demandas y aspiraciones del pueblo y los trabajadores, garantes de su defensa”.

El Comandante en Jefe supo jerarquizar el lugar de la clase obrera y de los sindicatos, explicó el también miembro del Buró Político del Comité Central del Partido y del Consejo de Estado de la República de Cuba. “Con el triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959 no solo se encontraron soluciones a sus reivindicaciones laborales, sino que se fortalecieron sus misiones en una sociedad como la nuestra. A la defensa de los derechos de los trabajadores, el sindicato sumó el liderazgo dirigente y movilizativo, imprescindible para impulsar las transformaciones del nuevo proyecto social, ahora como clase obrera en el poder, respaldada en bases jurídicas-legales donde se reconocen sus derechos, y las obligaciones de los empleadores”.

Fidel promovió, de forma sistemática, la necesidad del perfeccionamiento del trabajo sindical en la construcción del socialismo en términos de participación, y enfatizó en la importancia de la democracia sindical, argumentó Guilarte.  Sobre estos cimientos “diseñó y estructuró la organización de la sociedad civil cubana, donde mujeres, jóvenes, estudiantes, campesinos, vecinos, encontraron un espacio para la defensa de los intereses de las mayorías”.

En la praxis política, Fidel utilizó como método la consulta con los trabajadores; ejemplo de ello fueron los Parlamentos Obreros. Recordó aquellas jornadas que contribuyeron a que los trabajadores participaran directamente en la toma de decisiones y que ratificaron que de las masas surgen las mejores propuestas y alternativas. Con sus visitas a centros de producción y servicios, el jefe de la Revolución estableció un método personal para eludir la desinformación, desterrar la burocracia, romper inercias, escuchar directamente a los trabajadores y descubrir potenciales cuadros de dirección.

En febrero de 1982 el líder cubano participó en el X Congreso de la Federación Sindical Mundial, celebrado en La Habana, donde quedó claro el valor estratégico que concedía al perfeccionamiento de las plataformas de lucha y de acción sindical ante la ofensiva del capital neoliberal.  Fidel era un convencido del significado de la FSM como organización clasista en la correlación de fuerzas dentro del movimiento sindical internacional.

Rememoró el apoyo absoluto brindado por el Comandante en Jefe a la idea de que los derechos laborales contaran con respaldo constitucional, así como a que se aprobara un Código de Trabajo inclusivo, que tomara en cuenta los convenios de la Organización Internacional del Trabajo de los cuales Cuba es signataria, como son los vinculados a la seguridad y salud del trabajo, los salarios, la contratación, la sindicalización, la Negociación Colectiva, el derecho de la mujer al empleo y la protección de las madres trabajadores a la maternidad, entre otros.

Fidel fue un gigante político del siglo XX, sentenció Guilarte. Con su palabra y acción defendió incondicionalmente las ideas revolucionarias. De él aprendimos que solo los que luchan tienen derecho a triunfar, y heredamos la convicción profunda de que alcanzar la victoria depende del liderazgo, la motivación y la formación de consensos que logremos en el pueblo y sus trabajadores.

En el contexto actual donde el movimiento sindical internacional enfrenta las más graves consecuencias de la crisis civilizatoria, ante la aplicación de las políticas neoliberales, son incuestionables los aportes de Fidel para diseñar estrategias que hagan frente a la ofensiva antisindical y a la batalla contra quienes quieren imponer el “fin de la historia” y el predominio de la ideología única, concluyó.

Legado que se multiplica

Una treintena de los más de 70 participantes virtuales en el Simposio hicieron uso de la palabra para expresar su admiración por la figura del Comandante en Jefe Fidel Castro y ratificar la vigencia de su pensamiento.

 

Simposio sindical internacional Fidel y la clase obrera mundial, 8 febrero, 2023.la habana

 

Entre los oradores estuvieron dirigentes de la FSM y de organizaciones sindicales de Turquía, India, Bélgica, Siria, República de Corea, Sri Lanka, Brasil, Perú, Nepal, Estados Unidos, República Democrática del Congo, Bielorrusia, Chile, Uruguay, Vietnam y Francia.

De forma general, las intervenciones coincidieron en destacar la importancia del pensamiento de Fidel Castro para entender las dinámicas del mundo actual, y cómo proceder desde el movimiento obrero sin traicionar los intereses de clase.

Varios oradores agradecieron la tradición de internacionalismo socialista sembrada por el líder cubano en la praxis de la Revolución, resultado de ella fue la postura solidaria de Cuba durante la pandemia de la Covid-19: Mientras muchos países cerraban sus puertas, la pequeña isla enviaba médicos a luchar contra el virus, destacaron algunos de los participantes.

Otros denunciaron la permanencia y recrudecimiento del injusto bloqueo de Estados Unidos a la Mayor de las Antillas, y reclamaron que fuera eliminado de manera inmediata e incondicional, así como que también fuera excluida de la lista de países que financian el terrorismo.

Fidel escribió su nombre en la historia, afirmó la sindicalista brasileña que participó en nombre de los trabajadores de su país. Con valentía y determinación, mostró que es posible un mundo de justicia social, de educación y salud para todos, sin hambre y explotación, ratificó.

Al concluir el evento, Ulises reiteró la invitación a estar presentes en el mayor evento de solidaridad que organizará Cuba este año, el cual tendrá como fecha de inicio el 29 de abril y culminará el Primero de Mayo, con la multitudinaria marcha de apoyo a la Revolución que tradicionalmente ofrece el pueblo cubano a propósito del día Internacional de los Trabajadores.

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