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La economía en la mira de los colectivos laborales

Desde hoy y hasta el 31 de marzo corres­ponde al movimiento sindical desarrollar el proceso político de presentación del Plan y Presupuesto del año 2023 en los colectivos laborales, respaldado por documentos rec­tores como la Constitución de la República (artículo 20), Códi­go de Trabajo (artículo 18) y la Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, en los que se define la participación de los trabajadores en la planificación, gestión y control de la economía.

 

Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

Los debates tendrán lugar en un contexto complejo, caracteri­zado por la insuficiente captación de divisas convertibles, un elevado nivel de desabastecimiento, défi­cit fiscal, notable inflación que se refleja en el crecimiento especu­lativo de los precios con la consi­guiente pérdida de la capacidad de compra de los salarios y las pensiones, además de la parcial dolarización de la economía, y un recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero que se con­vierte en el principal obstáculo al avance de los programas de desa­rrollo del país. Todo ello repercute de manera negativa en la calidad de vida de la población.

El análisis hay que funda­mentarlo en correspondencia con las exigencias y necesidades pre­sentes en la economía, e intercam­biar con profundidad y argumen­tos en cada centro, pues no basta con la información de las cifras. Debemos erradicar el formalismo y la rutina con que en ocasiones se ha llevado a cabo este decisivo ejercicio democrático; ratificar el verdadero Plan que es el que da respuestas a las demandas del pueblo. Se trata de aprovechar la inteligencia colectiva de los tra­bajadores y ponerla en función de buscar soluciones.

Como expresara el compañero Ulises Guilarte De Nacimiento, secretario general de la CTC, en el X Período Ordinario de Sesio­nes de la Novena Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, para participar de un modo más directo en dicha discu­sión “hay que escuchar a la gente, beber de la sapiencia popular, con propuestas concretas que contri­buyan a favorecer el desarrollo económico”.

Alcanzar los resultados espe­rados requiere de un amplio pro­ceso de preparación y una mayor participación de nuestras direccio­nes sindicales y administrativas; a estas últimas habrá que exigirles rigor y transparencia en las rendi­ciones de cuenta sobre el Plan que se presenta. Ello será una vía para superarnos y perfeccionar la labor de dirección y control.

Es imprescindible que todo el que tenga una idea propositiva y aportadora pueda exponerla y contribuya a encontrar soluciones a los problemas más transcenden­tales del ámbito nacional y los referidos a la gestión propia de la entidad.

Los debates deben concen­trarse en cómo potenciar la ex­portación de bienes y servicios, la sustitución de importaciones, el fomento de la inversión extranje­ra, el avance en la estabilización de la macroeconomía del país, el impulso a la producción de ali­mentos, avanzar en la reducción de desigualdades, la descentrali­zación de competencias en función de una mayor autonomía munici­pal y la transformación integral de la empresa estatal socialista.

Especial atención demanda la evaluación de los resultados al­canzados en la aplicación de las facultades otorgadas al sistema empresarial, con énfasis en aque­llas donde se mantienen pérdidas en su gestión económica, incum­plen la productividad del trabajo y persisten altos niveles de fluc­tuación de la fuerza laboral, así como las crecientes cadenas de impagos provocadas por los ele­vados montos de cuentas por co­brar y pagar vencidas.

En el sector presupuestado deben abordarse las acciones di­rigidas a reducir el déficit pre­supuestario, potenciar la recau­dación de los ingresos, combatir las conductas evasoras, elevar el control del uso y destino de los gastos, el ahorro a partir del uso racional de los recursos financie­ros, materiales y humanos.

Conscientes de la responsabi­lidad que asumimos en la orga­nización y el éxito de este pro­ceso resultan determinantes las acciones que desarrollemos en el aseguramiento político de cada asamblea, en el contenido del informe, enfocado a debatir so­bre las reservas para recuperar capacidades productivas, intro­ducir la ciencia y la innovación, contribuir a mejorar la atención a los trabajadores, incluidos sus ingresos, además de prevenir y enfrentar con mayor efectividad el delito, la corrupción, las indis­ciplinas e ilegalidades.

Ello impone una acción sindi­cal que favorezca el compromiso y la motivación de cuánto más se puede hacer con los recursos que hoy disponemos para generar una mayor y diversificada ofer­ta de bienes y servicios, desde la producción material, con la pro­ductividad y eficien­cia que demanda la economía. En la ma­terialización de este propósito es insus­tituible el quehacer protagónico de los trabajadores.

Secretariado Nacional

Central de Trabajadores de Cuba

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