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Trastorno del clima amenaza con extinción masiva en océanos

Si la comunidad internacional no frena el sostenido incremento de la temperatura que registra la Tierra, la vida en los océanos podría enfrentar una extinción masiva semejante a las grandes extinciones ocurridas anteriormente en nuestro planeta, revela un reciente estudio científico.

Las especies marinas están cada vez más amenazadas por el calentamiento y el agotamiento del oxígeno de los océanos, afirman los científicos. Foto: Tomada de RTVE

De acuerdo con los investigadores, las especies marinas están cada vez más amenazadas por el calentamiento de las aguas y el agotamiento del oxígeno que ocasiona el cambio climático global en curso; y añaden que el peligro sobre esa biodiversidad se incrementa por impactos directos causados por los humanos, como la destrucción del hábitat, la contaminación costera y la sobrepesca.

Sin embargo, evitar la catástrofe de la vida en los océanos es aún posible, según se afirma en el estudio, publicado por la revista académica Science y realizado por científicos vinculados a centros de enseñanza superior estadounidenses, la Universidad de Washington y la Universidad de Princeton.

Mediante el empleo de una extensa modelización eco-fisiológica, que sopesa los límites fisiológicos de una especie biológica con las condiciones previstas de temperatura y oxígeno marinos, los autores del estudio evaluaron el riesgo de extinción de las especies marinas en dependencia de los diferentes escenarios de calentamiento climático, una tarea particularmente desafiante dada la falta de investigación previa en la materia.

Como puede presumirse, las diversas especies de animales podrían verse abocadas a la extinción a medida que los océanos, cada vez más calientes, disminuyan el suministro del oxígeno requerido por la demanda metabólica de los seres vivos que los pueblan.

Los investigadores descubrieron que, si el aumento de la temperatura global se mantiene como hasta ahora, es probable que los ecosistemas marinos de todo el planeta sufran un nivel de extinciones de especies que podría ser similar en tamaño y gravedad a otras de gran magnitud ocurridas anteriormente.

En este sentido, se utiliza como ejemplo comparable la extinción que se produjo a finales del período Pérmico, conocida como la “Gran Mortandad”, ocurrida hace unos 250 millones de años y que provocó la desaparición de más de dos tercios de los animales marinos.

Vale señalar aquí que la mortandad masiva que ahora se anticipa ocurriría alrededor del año 2300, es decir, tan solo dentro de los venideros 200 años. Ello sucedería de no adoptarse con urgencia las medidas requeridas para contener el calentamiento mundial ocasionado por la concentración en la atmósfera de los gases de efecto invernadero (GEI), generados por la incontrolada quema de combustibles fósiles que realizan los humanos.

La modelización realizada revela patrones en el riesgo de extinción futuro, según los cuales los océanos tropicales serían gravemente afectados, pues perderían la mayoría de sus especies.

También es probable que muchas de las especies de los trópicos migren hacia latitudes más altas que poseen condiciones más favorables para sobrevivir. En este sentido, cabe apuntar que algo parecido está ocurriendo ya con algunas poblaciones de pingüinos Juanito, las cuales en sus migraciones hacia el sur, están desplazando a otras especies de sus hábitats.

Según el estudio, evitar la catástrofe de la vida en los océanos es aún posible, si se frena el cambio climático originado por la incontrolada quema de combustibles fósiles que realizan los humanos. Foto: Tomada de FAO

Pero lo peor ocurriría con la biodiversidad de los polos, pues de acuerdo con el vaticinio, es probable que las especies polares se extingan a nivel mundial, ya que sus hábitats desaparecerían por completo del planeta.

Ante tan alarmantes pronósticos, los autores de la investigación sugieren adoptar con urgencia las medidas requeridas para limitar el calentamiento global a 2 grados centígrados (°C), lo cual «reduciría la gravedad de las extinciones en más del 70 %, evitando una extinción  marina masiva».

Los 2 °C son el tope superior fijado por el Acuerdo de París sobre Cambio Climático al alza de las temperaturas respecto a la temperatura media del período preindustrial (1850-1890), aunque el propio pacto establece hacer el mayor esfuerzo por limitar el calentamiento a 1,5 °C.

Pero mantener el alza de la temperatura mundial dentro de esos límites no será posible si no se elevan los compromisos suscritos hasta hoy por la comunidad internacional. En esa dirección también alerta un informe de Naciones Unidas del pasado mes de enero, según el cual el calentamiento del planeta se ha elevado ya 1,1 °C respecto a la temperatura media del período preindustrial.

Y que conste: frenar el calentamiento global no solo contribuirá a preservar la biodiversidad de los océanos. Es también un reclamo mundial a favor de todas las formas de vida en todos los ecosistemas de la Tierra; y es, sobre todo, un grito de la humanidad que exige respetar las condiciones naturales para su propia existencia.

(Con información de sitios web Noticias de la Ciencia, National Geographic y France24)

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