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Con los jóvenes también se puede contar

Tiene solo 27 años y le gusta más hacer que hablar. Lo encontré revisando documentos y, al verme, gentilmente accedió a nuestra conversación.

Jorge Félix Cabrales Espinosa, Inspector Postal en el departamento de Inspección de la Oficina Central de la Empresa de Correos Granma, es de esos jóvenes convencidos que su aporte es necesario para el desarrollo del país.

Jorgito, como cariñosamente se le conoce entre sus compañeros de trabajo, se destacó en el apoyo a la clasificación de bultos postales y de la paquetería Courier en un momento en que la entidad recibía una gran cantidad de mercancía.

“La Empresa nos pidió ayuda para apoyar en la clasificación de bultos postales internacionales; me tocó laborar en el Centro de Aseguramiento Logístico, sitio habilitado como extensión del Centro de Tratamiento Postal, para recepcionar y clasificar bultos postales nacionales e internacionales. Llegaban las rastras todas las semanas, nosotros descargábamos la mercancía, la procesábamos y distribuíamos para los municipios. Estuve allí unos dos meses, tiempo en que tuve que registrar un aproximado de ocho mil bultos postales.”

¿Cuántas horas al día trabajaban allí?

“Comenzábamos a las ocho de la mañana y eran las seis de la tarde y todavía estábamos clasificando, era muy necesaria nuestra labor porque había mucho atraso en las entregas y muchas familias estaban esperando por la llegada de esa mercancía.”

¿Cómo eran las condiciones de trabajo?

“Eran buenas, teníamos todos los medios para informatizar el proceso, computadora e impresoras que nos ayudaban a agilizarlo todo.

“En ese momento la provincia vivía una ola muy grande de llegada de bultos postales y mis compañeros no daban abasto para procesar todo aquello. Yo di el paso al frente porque creí que era mi manera a aportar al país.”

Jorge Cabrales Espinosa inició en el 2014 su vida laboral en la Empresa de Correos de Granma. Forma parte del Comité de Base de la Unión de Jóvenes Comunistas en la entidad y aunque es de pocas palabras lo caracteriza el deseo de aportar.

Fue uno de los tantos bisoños que en Granma se sumó a los grupos de enfrentamiento a coleros, acaparadores y revendedores, para preservar la disciplina de la ciudad en la etapa más compleja de la COVID-19. “Lo hago porque creo que los jóvenes debemos aportar, empujar el desarrollo del país. Hay que dar el paso al frente.”

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