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Producción de alimentos de forma sostenible

El Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional de Cuba fue presentado esta mañana ante el cuerpo diplomático acreditado en el país, como una forma de promover los objetivos y ejes principales, que lógicamente requieren de la colaboración y el apoyo popular.

 

Foto: ACN

 

El conocido Plan SAN constituye la plataforma para alcanzar una plena seguridad alimentaria y fue realizado con enfoque de género y generacional, considerando los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución y otros documentos rectores.

En una actividad presidida por Esteban Lazo Hernández, presidente del Parlamento cubano, varios ministros, dirigentes políticos y el intelectual brasileño Frei Betto, asesor del gobierno para el Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional (Plan SAN), Ydael Pérez Brito, ministro de la Agricultura dio a conocer los objetivos y ejes principales del plan.

El Plan SAN, dijo, revela “La capacidad de la nación para producir alimentos de forma sostenible y dar acceso a toda la población a una alimentación suficiente, diversa, balanceada, nutritiva, inocua y saludable, reduciendo la dependencia de medios e insumos externos, con respecto a la diversidad cultural y responsabilidad ambiental”.

Fotos: Heriberto González

Afirmó que la alimentación sana y para todos es el primer derecho del ser humano, y Cuba tiene la voluntad política para garantizarlo, a pesar de los obstáculos que impone el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.

Es un plan amplio y estratégico, comentó, que tiene a la base productiva como principal protagonista para “elevar la producción agropecuaria y reducir las importaciones”, teniendo en cuenta la calidad, inocuidad, la reducción de las mermas y la obtención de valor agregado.

Ydael Pérez Brito enfatizó en la necesidad de desarrollar la producción a mediana y pequeña escala e intercalarla con la de mayores volúmenes, valorándola con más integralidad, así como fomentar la educación nutricional y crear programas de comunicación para lograr la participación de todos.

 

 

Requiere, aseveró de la integración de los jóvenes a las actividades del campo como continuidad generacional de los campesinos y de las prácticas agrícolas ancestrales.

También se refirió a las limitaciones a los financiamientos, medios e insumos que impone el bloqueo, la imposibilidad de negociar con Estados Unidos, comercializar productos en ese país o establecer convenios de colaboración.

El titular de la Agricultura convocó a los participantes a asistir al intercambio con agencias de colaboración que se efectuará el próximo 23 de febrero, con el objetivo de establecer un diálogo más técnico que permita movilizar recursos internos y externos.

 

 

En una intervención especial, Frei Betto comentó cuánto se ha avanzado con el desarrollo del Plan SAN y presentó su Cartilla Popular del Plan de Soberanía Alimentaria y Educación Nutricional en Cuba que define desde la construcción del plan hasta la educación nutricional.

Se basa en pedagogía, aseguró, y aboga por que se ejecute de abajo para arriba, con la participación popular, que cree un movimiento tan fuerte como la Campaña de Alfabetización.

 

 

Cuba importa más el 60 % de los alimentos que consume, no solo porque no se producen sino porque falta cultura alimentaria y hay muchos vicios, ejemplificó: Cuba cosecha yuca y maíz, sin embargo, los cubanos consumen pan de trigo, que no se produce en la isla.

Instó a valorar la producción nacional, rescatar métodos tradicionales de cultivo, la agricultura ecológica y las innovaciones, que muchas veces no se llevan al campo, y socializarlas entre los productores.

Y volvió sobre lo que él considera la paradoja cubana: un país con acceso a la educación, pero sin tecnología para la producción agropecuaria, en el cual los hijos de los campesinos son científicos, médicos, maestros pero no se quedan en el campo para garantizar la continuidad.

Reiteró que hay ignorancia nutricional y citó datos de FAO que reportan que en el mundo hay más de 900 millones de hambrientos y más de 2 mil millones de obesos, que se ha convertido en un problema de salud.

Una vez más insistió en que sin comunicación no se va a llevar adelante la educación nutricional, que debe comenzar cuando se enseñe al niño a comer y plantar las hortalizas. Se refirió a la importancia de la formación de los agentes del Plan, de los cuales se han formado ya dos mil 644 de todos los municipios.

Si tienen gente comprometida y capacitada va hacia adelante el Plan, sentenció Frei Betto. En Cuba no hay hambre, hay riesgo de inseguridad alimentaria, aseguró.

El ahora anteproyecto será la instrumentación jurídica del Plan SAN, y para su elaboración fue constituido un Grupo Temporal de Trabajo coordinado por el Ministerio de la Agricultura, con el acompañamiento técnico y logístico del proyecto de colaboración internacional Fortalecimiento de políticas para la seguridad alimentaria sostenible en Cuba (POSAS), del Programa País SAS Cuba, financiado por la Unión Europea e implementado por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Participaron además en su redacción, representantes de 22 Organismos de la Administración Central del Estado, 12 Organizaciones Superiores de Dirección Empresarial, 27 entidades, 11 organizaciones de la sociedad civil de Cuba, académicos e investigadores de instituciones científicas y universidades, así como productores agropecuarios.

( Con información de ACN)

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