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Guantánamo y la atención a las comunidades vulnerables (+ Fotos)

Es la vulnerabilidad una condición intrínseca al ser humano. En diferentes etapas de la vida se puede ser vulnerable, de acuerdo con el género, la edad, la raza, la clase social… se trata de un estado cambiante, sujeto a procesos sociales, coyunturas económicas, desastres naturales, crisis sanitarias.

En medio de la escasez de recursos y el impacto negativo de la COVID-19, Guantánamo prioriza la construcción de viviendas en los 10 municipios.

Durante los últimos meses se ha vuelto tendencia en los medios de comunicación cubanos la presencia del término, primero asociado a la COVID-19, luego a una serie de acciones que se despliegan en zonas del país con determinadas complejidades en materia de servicios básicos, vivienda, cultura…

Este último enfoque es parte del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social de Cuba para 2030, específicamente vinculado al sexto de los ejes estratégicos del crecimiento sostenible y la reducción de las desigualdades.

Esta política aboga por actuar desde una visión estratégica y consensuada, junto a la población quien decide qué, cómo, cuándo y dónde proceder para resolver los problemas que la afectan, mientras las empresas y organismos la respaldan y asesoran con recursos y personal calificado.

A partir de estas premisas y según la experiencia aplicada en 62 barrios habaneros, Guantánamo, con las organizaciones políticas y de masas y las entidades administrativas, creó planes para transformar su entorno.

Desde finales de septiembre comenzó la encomienda, antecedida por un diagnóstico integral de cada municipio. Han transcurrido hoy casi tres meses de dicha iniciativa y bien vale revisitar cuánto se ha hecho.

 

Manos a la (s) obra (s)

El Alto Oriente identificó, inicialmente, 126 comunidades en condiciones de vulnerabilidad, así lo informó a Venceremos Odalis Maynar, subdirectora de Asistencia y Seguridad Social, en la Dirección provincial de Trabajo. La cifra se redujo a 59, pero hoy solo en 27 se constatan cambios, debido a la falta de financiamiento y la poca disponibilidad de recursos, limitantes objetivas, bajo las cuales sigue el curso de esta alternativa.

Alexis Estévez Matos, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y delegado de la circunscripción 26, El Guáranao, en Maisí, ha seguido de cerca los trabajos en su municipio. Específicamente en el asentamiento de Cantillo, uno de los 18 escogidos en la provincia como parte del Plan Turquino.

“Aquí la principal demanda es la vivienda: de 181 casas, 52 están en pésimas condiciones y 26 regulares, aún quedan hogares afectados por el huracán Mathew y hay quien todavía vive en facilidades temporales. De conjunto con la Empresa de la Construcción e Industrias Locales se decidió actuar en nueve residencias, pero muy poco se ha avanzado en ellas.

Mejorar los viales y el sistema de drenaje figuran entre las acciones demandadas por el pueblo, y monitoreadas por las autoridades.

“Igual pasa con los 10 subsidios aprobados. Se trata de casos críticos para los que tampoco alcanzan los insumos”, comenta vía telefónica Estévez Matos, quien no obstante significa un logro de este 2021: la culminación de la acometida de 1.5 km que beneficia a 222 habitantes con agua potable.

“En menos de 20 días solucionamos junto a Recursos Hidráulicos el problema, que tenía más de 20 años afectándonos, y aunque aún quedan lugares elevados donde se debe extender la red, los campesinos de la zona dieron su disposición para resolver todo con recursos propios”, afirma.

Unas 80 acciones incluye el programa de reanimación de Cantillo: mejoramiento de la escuela, el consultorio (hace siete años sin reparar y con personal muy inestable, ello también se corrigió), el transporte, las paradas, la ornamentación, la instalación de teléfonos residenciales y la gastronomía.

“Hoy cinco familias reciben ayuda económica, junto a tres madres con más de tres hijos. Sin embargo, se debe trabajar aún con los jóvenes, pues las fuentes de empleo son escasas y por esa razón la mayoría migra a Santiago de Cuba, Baracoa o Guantánamo en busca de mejores oportunidades.

“Además, hay que crecer en el autoabastecimiento. Aquí el cultivo fundamental es el café, y apenas se incursiona en otros. Como alternativa se creó un patio comunitario, donde los vecinos colaboran en siete canteros, que pronto deben dar hortalizas, condimentos y viandas”, apunta el diputado.

Como en Maisí, Yateras se afana a diario en revertir la situación desfavorable de su gente. El intendente Irail Toirac López da fe de cuánto se ha logrado en medio de la escasez, pero con esfuerzos propios.

“Trabajamos en cinco sitios: La Cuabita, La Bamba, Dajamal, Arroyo Bueno y San Rafael, en este último estamos culminando 18.5 km de viales, que los lugareños llevan más de 30 años exigiéndonos, pero antes no era la prioridad. La mayoría de los territorios tienen hoy mejores aulas, consultorios médicos, y hasta hemos entregado calzado, ropa, sabanas y avituallamientos.

“En La Cuabita se erradicaron 12 pisos de tierra y se dieron dos casas con tipología combinada de mampostería y madera. Para el 2022 se prevén atender 26 casos críticos, cuyos hogares de madera merecen primacía. En La Bamba se trabajó la legalización y reparación de 28 viviendas, se otorgaron tarjetas de abastecimiento, teléfonos y se arregló el abasto de agua.

“Se reanimó el parque infantil, montaron un gimnasio rústico al aire libre, e incorporó a desempleados a la zafra cafetalera. Igualmente acordamos sumar más formas productivas al programa de abastecimiento, pero también para resolver planteamientos del actual proceso de rendición de cuenta”, explica.

“El éxito está en gestionar con creatividad e intercambiar siempre con el pueblo -señala Yulien Salina Gallardo, director de Educación en la zona yaterana y principal responsable de las acciones en el poblado de San Rafael.

Según confiesa Salinas, además de los problemas más acuciantes (vivienda, viales, alimentación, inestabilidad del médico de la familia) hay lugares donde apenas se tienen opciones culturales, de ahí que muchas escuelas pongan a disposición de las comunidades la TV, las computadoras y juegos escolares, para el disfrute de los campesinos, quienes los cuidan como sus propietarios.

“Pusimos a la profe de Educación Física a dirigir las actividades deportivas locales y sembramos canteros para el autoabastecimiento de San Rafael. Igualmente compramos mangueras para instalar el agua a la escuela, la bodega y el consultorio. Lentamente iremos deshaciéndonos de las letrinas, porque el servicio sanitario es otro indicio de calidad de vida”, asegura.

 

La misión es grande, pero la gente se crece

La producción de alimentos es prioridad para el autoabastecimiento de las comunidades.

De las 27 comunidades en las que Guantánamo ha logrado avanzar más, nueve son urbanas y 18 rurales. En ellas suman más de 400 los núcleos en estado crítico y 148 los protegidos por asistencia social. Reciben ayuda financiera 255 madres solas, y 95 (con tres o más hijos) tienen asignada una vivienda como parte de la política demográfica para incentivar la natalidad.

Resultado de la atención a comunidades vulnerables, según informa la Dirección provincial de Trabajo y Seguridad Social, en Manuel Tames se entregaron 113 prestaciones económicas a núcleos desfavorecidos y 58 tienen hoy camas, colchones, calzados y ropas donadas desinteresadamente.

Guantánamo, la cabecera provincial, también muestra considerables resultados, en Cecilia, por ejemplo, se levantan 106 casas, los viales son más transitables y la mejora del sistema de drenaje calla a los incrédulos.

“El reto ahora es lograr sistematicidad en ese trabajo” -afirma el Máster en Ciencias Vladimir Naranjo Gómez, vicerrector de formación profesional en la Universidad de Guantánamo, entidad que acompaña los pasos del Gobierno.

“La UG como parte del apoyo al programa de atención a los más vulnerables, creó brigadas artísticas desde la Dirección de Extensión Universitaria y la Facultad de Educación Infantil y, en plena pandemia, activamos cuatro Grupos Juveniles para el trabajo social, y el control a los protocolos sanitarios.

“Hoy contamos con 24 iniciativas y el prestigio de ser una de las casas de Altos Estudios con mayor experiencia en el quehacer comunitario, todo ello lo pondremos en función de esta nueva meta del Gobierno cubano.

“Por el momento, creamos un aula del adulto mayor en Arroyo Hondo, y prevemos ofrecer cursos, licenciaturas o carreras de ciclo corto a los desvinculados del estudio y el trabajo, así harán su aporte para mejorar allí donde viven”, concluye Naranjo Gómez.

En su reciente visita al Alto Oriente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, llamó al pueblo a no dejarse vencer por el conformismo, porque aún queda mucho por hacer y más cambios son necesarios. Guantánamo anotó las sugerencias y poco a poco construye su camino, con la meta de convertir cada sitio, en el lugar ideal para la realización personal y profesional de todos. (Tomado de venceremos.cu)

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