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Agua más segura en potabilizadora Guaso

La planta potabilizadora Guaso, inaugurada en 1983 en las cercanías del río de igual nombre, concluirá este fin de semana la prueba tecnológica de sus renovadas instalaciones, gracias al esfuerzo del Estado Cubano y  un crédito de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

 

 

Edián Matos Romero, jefe de Operaciones de la Empresa municipal de Acueductos y Alcantarillados, explicó que a 143 mil personas se elevará la cifra de beneficiados por esa inversión, ascendente a un millón 200 mil pesos.

Aclaró que la instalación ha transitado por diferentes etapas: inicialmente procesaba 600 litros (l/s), luego 900 y ahora será capaz de entregar mil 200, procedentes del embalse Faustino Pérez, inaugurado en 2000.

Indicó que la comprobación que se lleva a cabo es imprescindible en esta planta, preparada para trabajar las 24 horas, y que entre los adelantos tecnológicos con que cuenta figuran los flujómetros para controlar el agua entrante y saliente, y la automatización de otros procesos anteriormente manuales.

Subrayó que se trabaja día y noche para verificar  el funcionamiento de las electroválvulas,  compresores, bombas de retro lavado, junto al prioritario sistema de filtrado, en cuya composición intervienen materiales idóneos, como la zeolita y arena sílice.

Romero Matos precisó que de esa industria parten tres conductoras, dos de las cuales abastecen a la parte más céntrica de la ciudad, mientras la tercera conecta con San Justo, Consejo Popular que también recibe el líquido desde el Acueducto del Este, aun en estado de ejecución.

El entrevistado subrayó lo impostergable de modernizar y ampliar la instalación hidráulica, debido al crecimiento ininterrumpido de la población guantanamera durante los 37 años de su entrada en funcionamiento, y el rigor de la legislación vigente actual en la que el término agua potable ha cedido espacio al de “agua segura”.

Con ese propósito un laboratorio en la “Guaso” toma muestras del caudal que sale de ella y ejecuta análisis físico-químicos y bacteriológicos, de turbiedad y de otras propiedades del vital, líquido, como establece la legislación vigente.

La Ley 124 de 2017 puso en vigor la relación de embalses destinados exclusivamente para el abasto a la población e integró, dentro de las políticas de Salud Pública, las acciones relativas a las aguas terrestres, en lo que respecta a su impacto en la salud humana, prioritaria para el Estado Cubano.

(Tomado de ACN)

  

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