Icono del sitio Trabajadores

William Rosquet: primer donante de plasma en Artemisa

El primer donante de plasma en la provincia de Artemisa tras la Covid-19, es el árbitro internacional William Rosquet, que vuelve ser noticia ya, no como un enfermo, sino como un guerrero que ofrece su mano para salvar otras vidas.

Árbitro internacional William Rosquet

Tras haberse librado de la COVID-19, William Rosquet Rivero, el Árbitro Internacional, regresa con las noticias, esta vez con uno de los más nobles gestos, al ser el primer artemiseño de los 33 confirmados que dona su plasma hiperinmune —ya por segunda ocasión— para asistencia médica a pacientes graves o críticos del terrible coronavirus.
El mismo día que terminó su tratamiento con Interferón, le hicieron una pregunta a la cual respondió de inmediato con un

“¡Sí, claro; lo que sea por salvar vidas!”

De esa forma comenzaron gestiones e investigaciones para que se convirtiera en el primer paciente curado de COVID-19 donante de plasma en la provincia.

“Mientras este virus esté afectándonos, los pacientes graves contarán con mi plasma para ayudarlos en esta batalla, de eso pueden estar seguros”, afirmó William por vía telefónica.
Entretanto, Celia de los Ángeles Rodríguez, jefa del Banco de Sangre del Hospital General Docente Comandante Pinares, de San Cristóbal, con más de 20 años de labor, calificó esta extracción como compleja; por eso el cumplimiento estricto de la bioseguridad del equipo de trabajo y del paciente.
“Después de recuperarse, y pasados 21 días del inicio de los síntomas, o de ser notificado con PCR positivo en caso de ser asintomático, para tener anticuerpos contra el virus SARS-CoV-2, se puede proceder».
“Por supuesto, debe tener la presión arterial estable, entre 18 y 60 años de edad, más de 57 kilogramos de peso y el examen emocional y físico apto para conectarlo al equipo de plasmaféresis automatizada, único en la provincia con 32 donantes habituales a este proceder».
“Se le extrae el volumen correspondiente a dos bolsas, y la propia máquina lo centrifuga para retornar al paciente los componentes de la sangre. Quedan los anticuerpos que desarrollan la mayoría de los infectados como defensas naturales del organismo».
“Al no atender en el territorio a enfermos de COVID-19, enviamos el plasma al Banco de Sangre provincial de La Habana, le realizan las pruebas pertinentes y lo alistan para transfundir a quienes pueden salvarse con este. Y el paciente puede donar de nuevo en una semana, siempre que lo desee voluntariamente”, explicó.

[note note_color=»#dbfafc» radius=»2″]Puede leer más:Vencedor por ippón: William Rosquet [/note]

(Tomado de Portal del Ciudadano)

Compartir...
Salir de la versión móvil