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Reconocen ejercicio responsable del turismo cubano frente a la Covid-19

La certeza de que frente a la  Covid-19 Cuba ejerce un turismo responsable fue reiterada en conferencia de prensa ofrecida por directivos del hotel Muthu Playa Varadero, instalación gestionada por las cadenas internacional MGM Muthu Hotels y la cubana Gran Caribe.

La colaboración de los trabajadores, del personal médico y de los clientes han sido fundamental para la aplicación exitosa de las medidas preventivas, elogió el empresario español Antonio Ramos Benítez.

El español Antonio Ramos Benítez, director general, alabó el sistema de prevención del Estado cubano. “Estoy bastante contento porque los planes de prevención han sido en el momento oportuno, dándosele  la importancia que merecen”.

Aseguró que las medidas implementadas en la Mayor de las Antillas son perfectas comparadas con lo sucedido en otras latitudes. “El plan toca cada punto vital de prevención, y si todos lo hubiesen tomado de ejemplo, creo que se hubiesen cortado más casos en el resto del mundo, pero desgraciadamente no ha sido así”, lamentó.

El empresario español manifestó que lo hecho en tiempos de una emergencia como esta reitera  que  Cuba es y seguirá  siendo un país seguro, y se mostró muy satisfecho de tener un colectivo como el del hotel Muthu Playa Varadero, con el personal de la posta médica y también por la colaboración de los clientes, en su mayoría canadienses y rusos.

Tercero de izquierda a derecha, Matts Zoumier aseguró haber disfrutado de unas magníficas vacaciones en el Muthu Playa Varadero.

Romero Benítez  expresó su deseo de que cuando todo esto termine, y dentro de la gravedad del asunto, “seamos un ejemplo de la no propagación del virus”.

Yunier Sánchez Denis, subdirector general del Muthu Playa Varadero, aseguró que la instalación ha ido cumpliendo al pie de la letra las orientaciones indicadas por el Ministerio de Turismo (MINTUR)  y lo contenido en esos planes preventivos, que todos están conciliados con organismos como el de Salud Pública.

Ana Beatriz García Aedo, subdirectora comercial, dijo que precisamente la labor preventiva responde a la magnitud de la situación enfrentada y que las medidas persiguen el fin de evitar el contagio y la propagación de la Covid-19.

García Aedo explicó que disminuye la ocupación hotelera como consecuencia lógica de la  reducción en  los flujos turísticos a escala global, lo cual ha supuesto, insistió, comunicación constante con las redes  de venta y turoperadores sobre los procederes a seguir.

Expresó que los clientes han abrazado  muy bien las acciones para protegerlos y muchos se han acercado para agradecer la manera en la que se trabaja para que no se propague la enfermedad.

La subdirectora comercial ofreció detalles de cómo la gestión de los servicios hoteleros se ponen en función de cuidar la calidad de cada una de las prestaciones, a fin de que los visitante se sientan bien, disfruten de uno de los mejores tramos de playa de Varadero, todo eso en un ambiente que los cuide y no los alarme.

Esa misma sensación la ha vivido en su estancia de  tres semanas el canadiense Matts Zoumier, repitente por siete años de un sitio que abandonará con la certeza de haberse sentido totalmente seguro. “Me voy luego de completar unas vacaciones magníficas”, confesó sonriente.

Los directivos cubanos Ana Beatriz García y Yunier Sánchez aseguraron que todo está dispuesto para garantizar el bienestar general de los trabajadores y huéspedes.

Un criterio parecido ofreció el cubano Eric León Alonso, muy feliz de estar en hotel donde se siente a buen recaudo con su esposa e hija. Allí pasan unas vacaciones alertas, pero confiados.

De eso se trata, de asumir total conciencia de lo que a cada cual corresponde hacer y en qué momento, para que todos se sientan seguros por el cuidado extremo para trabajadores y clientes, estimó la doctora Dianelys Vazco, al frente del equipo médico.

Tanto ella como los directivos del hotel Muthu Plata Varadero consideran vital, entre otras acciones, a las  pesquisas realizadas, al  control riguroso de la entrada y salida de los clientes, tanto de los internos (empleados), como de los externos, para que no quede una brecha por donde se cuele la enfermedad.

La camarera Yenileidy Menéndez habla del cuidado que tiene por su cercanía a los turistas. La desinfección de las manos, la limpieza y el cambio de nasobuco, así como otras rutinas son inviolables. “Los huéspedes no se molestan por el exceso de higiene, al contrario, sienten satisfacción por estar protegiéndolos”, comentó.

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