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Batas blancas en la frontera del deber (+ Fotos)

El doctor Rubén García López De Villavicencio camina de un lado a otro, mientras precisa detalles en el policlínico Plaza de la Revolución con el propósito de que allí todo esté listo para enfrentar la situación epidemiológica creada a partir de la aparición del nuevo coronavirus que propaga la COVID-19.

En la atención primaria hoy se pone énfasis en los grupos más vulnerables, como es el caso de los adultos mayores. Foto: Agustín Borrego

El subdirector de Asistencia Médica de la Dirección Municipal de Salud en este territorio capitalino se detiene en cada área, verifica si los recursos humanos están preparados y si las condiciones higiénico-sanitarias son las adecuadas.

Los médicos de la familia han extendido las audiencias sanitarias a los colectivos laborales y empresas cercanas para preparar a los trabajadores en cuanto a la identificación de los principales factores de riesgo y los síntomas de la COVID-19, explicó el doctor Rubén García López De Villavicencio. Foto: Agustín Borrego

El también especialista en Medicina General Integral (MGI) dijo  que nuestro Sistema Nacional de Salud se ha venido preparando y de manera particular los consultorios del médico y la enfermera de la familia.

A partir de que se dio a conocer el plan nacional para la prevención y control del coronavirus —explicó— empezamos a diseñar una estrategia de capacitación, desde el municipio y hasta los policlínicos. Esta incluyó la organización de los servicios para atender los posibles casos, la pesquisa activa de los pacientes sintomáticos respiratorios, así como la vigilancia estricta de los viajeros procedentes de los países identificados de mayor peligro y los contactos establecidos una vez que llegaron al país.

“El personal médico, las enfermeras y los estudiantes de Medicina han recibido una información actualizada sobre los principales signos y síntomas de la enfermedad y la situación epidemiológica mundial, de manera que dominen todos los detalles para enfrentar la COVID-19”.

A propósito del tema, la doctora Virgen Garbey Fontanille, del consultorio número 7 de este policlínico, señaló la realización en el barrio de las audiencias sanitarias (con el apoyo de las organizaciones de masas), espacios dedicados a instruir sobre las medidas preventivas y a orientar a la población sobre la necesidad de acudir lo antes posible al médico ante la aparición de cualquier síntoma respiratorio, que pudiera o no estar relacionado con la enfermedad.

En este sentido, el doctor Rubén agregó que los médicos de familia han extendido estas audiencias sanitarias a los colectivos laborales y empresas cercanas para preparar a los trabajadores en cuanto a la identificación de los principales factores de riesgo y los síntomas de la COVID-19, además cada área de salud capacitó a los arrendatarios de viviendas y a los dueños de paladares y cafeterías.

Argumentó que hoy en los policlínicos existe una consulta especializada (en un lugar definido) donde se atienden de manera diferenciada los pacientes con sintomatologías respiratorias. Si  fuera necesario se aislarían en una sala acondicionada para tal fin y con posterioridad se trasladarían en un transporte sanitario a los lugares ya definidos.

El especialista en MGI  Elier De Hombre Cabrera insistió en la importancia de la capacitación del personal de la salud y de la población para saber cómo actuar ante esta enfermedad.

El jefe del grupo básico (existe uno por cada 20 consultorios) en el policlínico Plaza de la Revolución, puntualizó que este padecimiento puede afectar a personas de cualquier edad, los adultos mayores y con enfermedades crónicas resultan los más vulnerables.

De ahí que ante la presencia de un caso sospechoso —luego de ser evaluado por el médico de la familia— este se valorará por una comisión que integra a varios especialistas, entre ellos un clínico y un pediatra o un obstetra, dado el caso de que se trate de un niño o de una embarazada.

El también especialista en MGI, fundador del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, doctor Jorge Ramón San Cristóbal Díaz, quien se desempeña en esta institución como metodólogo, reconoció que el país está bien preparado para recepcionar los casos y enfrentar la situación actual.

En el policlínico Plaza de la Revolución los estudiantes de Medicina reciben una información actualizada sobre los principales signos y síntomas de la enfermedad. Foto: Agustín Borrego

Comentó que los docentes del policlínico Plaza de la Revolución están capacitados para trasmitir los conocimientos necesarios a los estudiantes que hoy se forman allí como médicos, y exhortó a participar en una batalla que compete a todos. “El éxito está en conocer cada situación para actuar precozmente”, enfatizó.

Lo más importante en este momento —manifestó el doctor Rubén— es mantener la confianza en las medidas que Cuba ha venido tomando para abordar esta pandemia mundial.

“Hoy el sistema de salud está preparado y capacitado para conducir, tratar y orientar a los pacientes con cualquier tipo de problema. Contamos con un sistema organizado que transita desde la vigilancia en frontera, hasta la comunidad, la casa de los pacientes. Eso solo lo puede hacer un sistema de salud como el nuestro, con una atención primaria consolidada y una experiencia de más de 35 años en el Programa del Médico y la Enfermera de la Familia”.

Prevención como prioridad

Foto: Agustín Borrego

La doctora María Elena Soto Entenza, jefa del Departamento de Atención Primaria de Salud (APS) en el Ministerio de Salud Pública, subrayó  la importancia de continuar cumpliendo las medidas higiénico-sanitarias indicadas, lo cual contribuirá a prevenir y controlar la enfermedad, combate en el que debemos participar todos, lidereados por el médico y la enfermera de la familia.

Insistió en la necesidad de realizar el pesquisaje activo desde la APS, en la búsqueda de casos que hayan venido del exterior, sus contactos, y también de quienes tienen síntomas respiratorios.

A nivel de la atención primaria —explicó—  se está haciendo énfasis en los llamados grupos más vulnerables, como los adultos mayores y dentro de estos aquellos que viven solos, los discapacitados, los que permanecen en instituciones sociales (casas de abuelo, hogares de ancianos, centros psicopedagógicos).

En el caso de los niños que presenten alguna sintomatología respiratoria, especificó que No deben acudir a las instituciones educativas (escuelas y círculos infantiles), así como los adultos a los centros de trabajo. “Esto es una forma de prevenir y no solo para enfrentar la enfermedad COVID-19, sino que nos tiene que quedar como experiencia para la vida”.

Puntualizó que en todos los policlínicos del país se han creado consultas y locales específicos para la atención de pacientes con síntomas respiratorios, quienes serán atendidos por un personal determinado. Asimismo, se han constituido comisiones integradas por especialistas, quienes serán los que evaluarán los casos y determinarán la conducta a seguir. Para esto tendrán en cuenta elementos clínicos (síntomas) y epidemiológicos (guardan relación con el riesgo que puedan presentar a partir de haber sido viajeros o contactos de esas personas).

La doctora Soto Entenza aclaró que todo el que llega a la APS (ya sea un consultorio o un policlínico) con síntomas respiratorios No necesariamente lleva un ingreso hospitalario, lo que sí resulta fundamental es que sea evaluado, a fin de definir si es o no un caso sospechoso. Si así fuera entonces sería remitido a los centros ya establecidos, y el sistema de salud se ocuparía del traslado con las medidas de seguridad correspondientes.

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