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XXIX Feria Internacional del Libro Cuba 2020: En el hilo de la humildad

Cuando tenía nueve años Lina de Feria recibió un premio en su escuela por la redacción de unos versos. Fue un momento crucial: decidió que iba a dedicarse a las letras. El camino ha sido largo y no siempre expedito, pero ella ha honrado esa determinación. Este domingo ha recibido otro reconocimiento, el más importante que se le otorga en Cuba a los escritores por la obra de la vida: el Premio Nacional de Literatura. Pudiera parecer la cumbre de un ejercicio creativo, pero Lina lo asume desde la modestia; la suya ha sido una existencia “en el hilo de la humildad”, como expresó en la ceremonia de entrega del galardón, este domingo en la sala Nicolás Guillén de la fortaleza de la Cabaña, sede principal de la XXIX Feria Internacional del Libro.

El ministro de Cultura, Alpidio Alonso, le entrega el diploma acreditativo del Premio Nacional de Literatura a Lina de Feria. Foto: Agustín Borrego

Lina de Feria es una de las más sólidas voces de la poesía cubana contemporánea. Lo dijo en sus palabras de elogio Francisco López Sacha: su poesía no ha dejado de sorprender. Ha sido la lidia vital con las palabras, con la expresión justa para alumbrar conceptos y sentimientos. Lírica por momentos, hermética y otras veces diáfana y coloquial, siempre se ha prodigado en esencias, siempre ha sido enjundiosa y valiente.

Lina de Feria ha aportado una poética, la ha compartido… su voz ha sido la de muchos. “¡Todos ustedes están en mi obra!”, exclamó emocionada la escritora.

Sin dominio del idioma no hay identidad —afirmó—. El acta del jurado del Premio, presidido por la doctora Graziella Pogolotti, reconoció la calidad y la persistencia de una poesía “entrañablemente humana”, en peculiar relación con el lenguaje. De eso se trata: recrearnos desde las letras.

Con Fidel siempre

Alberto Prieto junto a Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro. Foto: Agustín Borrego

La doctora María del Carmen Barcia Zequeira hizo el elogio de la trayectoria profesional de Alberto Prieto Rozos, quien recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas 2019. Sus aportes a la historiografía del continente lo ubican entre los más reconocidos historiadores cubanos.

Prieto Rozos ha demostrado la importancia de la investigación concienzuda y de la responsabilidad a lo largo de más de medio siglo de trabajo.

Suyo es un libro esencial para comprender las dinámicas de la región, El Gran Caribe, que para muchos tiene la contundencia de un clásico.  Pero su obra más querida —confesó— es la que le dedicó al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

La Revolución nos cambió a todos, dijo. De ahí su admiración por Fidel, a quien considera la mayor relevante figura de la historia latinoamericana en el siglo XX.

“¡Que viva Fidel!” fue la última frase de sus palabras de agradecimiento.

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