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Aumentó la metralla y la emoción en el Girón de Boxeo

Camagüey.-Con todos los elementos de una novela de aventuras, transcurrió el segundo cartel de los cuartos de final de la 58 edición del Torneo Nacional de Boxeo Playa Girón.

Otra jornada más en el Girón de boxeo. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

Este lunes el graderío de la Sala Rafael Fortún demoró en carburar. ¿La razón? En el estadio Cándido González su equipo de béisbol sufrió un ataque de fiebre azul (Industriales los barrió  a pesar de la lluvia). El dolor se curó conforme avanzó la jornada y las victorias de sus púgiles.

Primero fue Damián Arce (52 kg) mejor que Jesús Álvarez de Santiago de Cuba. El anfitrión es una máquina de lanzar golpes. Swines, rectos y ganchos crearon un diluvio de castigo, que convenció de modo unánime al jurado.

En los 63 kg Andy Cruz la tapó la boca a la afición, pues su metralla fulminó el blindaje de esperanza de Joaquín Hernández. Todos los jueces dieron su veredicto al titular de Lima 2019 y el Mundial de Rusia.

Roniel Iglesias (69 kg) navegó sin sobresaltos frente al guantanamero Yordan Barrera. Su esgrima sobre el ring ya no es la de hace varios años, más todavía conserva el filo necesario para conquistar. Su posible duelo con el camagüeyano Kevin Brown, quien mayoreó a Marlon Lispiel del Guaso, promete un terremoto de emoción.  Ambos pulsos recibieron el dictamen total de los imparciales.

Otro tinajonero feliz resultó Yoenlis Hernández (75 kg) ligeramente superior en los tres asaltos al combativo espirituano Alex Pérez. El fallo del cuerpo arbitral fue unánime.

Antes, Julio César la Cruz (91kg) volvió a ejecutar su mortal danza aderezada con efectiva riposta. El aumento de peso tal vez haya fortalecido su dinamita, pues le recetó RSC en el primer round a Liván Garriga de Artemisa.

Otro que luce más potente es Arlen López (81 kg). Sus rectos y opercuts llegan con plomo envenenado. Su fogosidad es la misma. El tunero Yurisán Julién puede dar fe de ello, tras abandonar en el segundo asalto.

Yosbany Veitía 52kg no desea ceder su corona. El libreto que ejecuta es predecible para la grada, pero indescifrable y eficaz en el ring. El habanero Arnolys Biñote acopia argumentos capaces de llevarle lejos, más no le alcanzaron. Una final del espirituano con el local Arce, pudiera ser un verdadero choque de estilos.

La ruta de Osvel Caballero (57kg) continúa siendo plácida. Domina las tres distancias. Luce sólido en el plan táctico y cumple a cabalidad las instrucciones de su esquina. Maliosky Banteur de Holguín resultó su víctima de turno. Ninguno de los jueces dudó en su parecer.

Los 60 kg tendrán un nuevo monarca. El yayabero Darielki Palmero es uno de los aspirantes. Sus largas extremidades son una extensión de su apetito. Con su mano derecha abriendo el camino y con su izquierda hiriendo sin piedad, lastimó al valiente santiaguero José Vera.

En esa misma división Rafael Joubert acuñó sus intenciones. Un boxeo inteligente y decisivo le tributaron el triunfo ante Danyer Revé de Holguín. La justicia al pie del cuadrilátero votó sin alarmas a favor de los triunfantes.

También firmaron satisfacciones los camagüeyanos Yanier Areu (75 kg), Raicel Poll (81 kg), Carlos Frómeta y Ángel Nápoles (91 kg).

A nivel grupal la nómina anfitriona firmó ocho éxitos, Sancti Spíritus siete y Guantánamo cuatro.

Este martes se realizarán las semifinales de la contienda. Los duelos planteados anuncian nuevas emociones. Si la trama continúa así, la disputa de las coronas será un plato digno de degustar.

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