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Primer vicepresidente de Cuba concluye visita a Ginebra

El primer vicepresidente de Cuba, Salvador Valdés, concluyó hoy su estancia en Ginebra, Suiza; tras asistir a la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y cumplir un intenso programa de actividades.

 

Durante su intervención el pasado miércoles en la 108 reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT, Valdés ratificó el compromiso de su país con este organismo especializado de Naciones Unidas, que este año arribó a su centenario.

En su discurso en el ginebrino Palacio de las Naciones, el alto funcionario elogió la gran obra de la organización a favor de la justicia social, la promoción del trabajo decente y la protección de los derechos de los trabajadores.

Mucho hemos avanzado desde que se fundara la OIT en 1919, destacó Valdés ante el segmento de alto nivel de este foro, que cada año congrega a las delegaciones tripartitas (gobiernos, empleadores y trabajadores) de sus 187 estados miembros.

Advirtió, no obstante, que mucho le queda aún por hacer a este organismo de la ONU, como continuar trabajando por resolver problemas de larga data en el ámbito del empleo y enfrentar nuevos retos, como consecuencia del ritmo vertiginoso del desarrollo tecnológico.

“Ante la tarea inconclusa y las nuevas metas para lograr un mundo del trabajo cada vez más digno y sostenible, se impone reforzar el compromiso de todos con la OIT y su mandato”, afirmó el dirigente del país antillano.

Tras manifestar la satisfacción de Cuba de ser miembro fundador de la Organización, aseguró que la isla asumirá el segundo siglo de su existencia con la voluntad de continuar fortaleciendo los vínculos de cooperación con la misma.

El primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros aprovechó el estrado del encuentro para denunciar el asedio de Estados Unidos contra la nación caribeña y su incidencia en el bienestar y la justicia social de sus ciudadanos.

“La imposición de medidas coercitivas unilaterales, contrarias al Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, es un mecanismo al que algunos Estados recurren cada vez con mayor frecuencia”, alertó.

“El pueblo cubano ha tenido que resistir por casi 60 años el criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra nuestro país”, expresó.

Consideró ese cerco como el principal obstáculo al desarrollo de la mayor de las Antillas y una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo un pueblo, al obstaculizar mejores condiciones de empleo para los trabajadores, sobre todo en materia de remuneración.

El bloqueo obliga al Estado y Gobierno cubanos a realizar ingentes esfuerzos, en difíciles condiciones, para garantizar la seguridad y salud en el trabajo, así como ofrecer a toda la sociedad una mayor y mejor asistencia y seguridad social, enfatizó.

Indicó que esta realidad, lejos de solucionarse, se agravó tras la reciente decisión de la administración de Donald Trump de recrudecer las sanciones contra Cuba, con la aplicación íntegra de la Ley Helms-Burton.

Aseveró que esa normativa extraterritorial, aprobada en 1996 pero suspendida hasta ahora por sucesivas administraciones norteamericanas, constituye una aberración jurídica y carece de toda validez.

Asimismo, aludió al anuncio por parte de Estados Unidos de otras medidas de presión y hostigamiento económico contra su país, que también atentan contra el Derecho Internacional y la libertad de comercio.

Con ello se busca internacionalizar el bloqueo, asfixiar nuestra economía y ahuyentar al empresariado extranjero para que no invierta en el país, lo que tiene un impacto muy negativo sobre la economía cubana, afectando seriamente el comercio y la inversión extranjera, advirtió.

Acusó a Washington de pretender con esta ley neocolonial “despojar al pueblo cubano de sus recursos, de sus propiedades y de cientos de miles de puestos de trabajo, con el empeño de arrancar concesiones políticas a la nación cubana”.

En el ámbito de la 108 Conferencia, Valdés Mesa se reunió con el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder.

Antes de ese encuentro bilateral, el primer vicemandatario cubano asistió en la sede de la OIT a un almuerzo oficial ofrecido por Ryder a las personalidades que participaron en la reunión.

Durante su estadía conversó también con el secretario general de la Federación Sindical Mundial, George Mavricos.

El líder de la segunda organización sindical internacional más antigua del mundo ratificó su firme posición de rechazo al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de EE.UU. a Cuba.

Además de su intervención en el encuentro del centenario de la OIT -eje central de su visita-, el primer vicemandatario mantuvo una intensa agenda en esta urbe, que incluyó un encuentro con sus compatriotas residentes en este país europeo.

También se reunió con los miembros de las misiones diplomáticas de Cuba en Suiza y ante los organismos internacionales en Ginebra.

Valdés Mesa visitó el Campus Biotech, centro suizo de excelencia que alberga institutos de investigación y empresas de biotecnología.

Como colofón de su viaje, sostuvo un emotivo encuentro con representantes de numerosas organizaciones de amistad con la isla en la nación europea, a quienes agradeció su apoyo incondicional con la isla y las acciones que realizan para contrarrestar la hostilidad de Estados Unidos.

La delegación presidida por Valdés Mesa estuvo integrada por Ulises Guilarte, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba; Margarita González, ministra de Trabajo y Seguridad Social; y Anayansi Rodríguez, viceministra de Relaciones Exteriores. (Eduardo Rodríguez-Baz / PL)

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