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Nicolás Maduro: Venezuela no se va a arrodillar

Nicolás Maduro interviene en la Cumbre de la AEC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Nicolás Maduro interviene en la Cumbre de la AEC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

 

Muchas gracias, querido compañero, presidente Raúl Castro, reitero mis felicitaciones por su cumpleaños en el día de ayer; un saludo a todo el pueblo de Cuba en la oportunidad de esta VII Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe; un saludo especial al Comandante Fidel Castro Ruz, nuestro abrazo, fundador de todos estos caminos de cooperación, de dignidad, de encuentros del Caribe; igualmente nuestra felicitación al Secretario General saliente, Alfonso Múnera, este sí es un verdadero secretario general, que respeta a los presidentes, a los países: integrador, caribeño tenía que ser, lo felicitamos por toda la labor y, seguramente, nuevas tareas estarán en su destino futuro; saludamos a la nueva Secretaria General, June Soomer, le deseamos todo el éxito con las tareas pendientes.

Sin lugar a duda, el desarrollo de la Asociación de Estados del Caribe marcó y ha marcado una época de encuentros del Caribe. Esta VII Cumbre está aprobando una Declaración que expresa precisamente los grandes temas, los grandes retos del desarrollo en el Caribe: el tema de la economía, el turismo, el comercio, el transporte, los puntos de avance, los retos aún pendientes.

Nosotros en estos 24 años hemos participado de todos los alcances de la Asociación de Estados del Caribe, y a la vez, hemos logrado hilvanar iniciativas en el espíritu, en los principios y en los valores de la Asociación de Estados del Caribe, la más importante de ellas, quizás, PETROCARIBE.

Creo que nadie puede dudar de que PETROCARIBE es columna vertebral del desarrollo social hoy por hoy de los últimos años de la estabilidad económica, fiscal, financiera y de la seguridad energética proclamada y lograda dentro del espíritu de la Asociación de Estados del Caribe; y digo los avances sociales, porque son impresionante los indicadores de avances sociales en educación, en salud, el acceso a la alimentación y a una vida digna de los países miembros de PETROCARIBE, como producto de la fórmula mágica que lograron el Comandante Hugo Chávez, el Comandante Fidel Castro, para construir un núcleo de solidaridad, de cooperación, de complementariedad real, de seguridad.

Hoy el gran reto en nuestra región no solo es la seguridad energética, sino la diversificación energética. Reto donde estamos incorporados todos los actores del Caribe: la diversificación de fuentes energéticas y consolidar en el Caribe distintas fórmulas; como hemos conversado con nuestros hermanos de Trinidad y Tobago, recientemente firmamos acuerdos de carácter histórico para explotar, de manera conjunta y con un criterio de ganancia compartida, los grandes e importantes yacimientos gasíferos que compartimos a razón de que somos vecinos y estamos enclavados en la misma zona del Caribe oriental. Trinidad y Tobago y Venezuela compartimos una tremenda riqueza natural, y hemos convenido en el transcurso de todos estos años en una fórmula de paz, de entendimiento, de hermandad. Donde en otros lugares del mundo reina la competencia, la rivalidad, llegan las compañías trasnacionales a intrigar para que haya división y guerra, Trinidad y Tobago y Venezuela hemos logrado una fórmula de hermandad, de atención conjunta y de beneficio mutuo, además. Venía conversando con el Primer Ministro de Trinidad y Tobago cuando nos tomamos la foto oficial sobre los avances en esos temas.

Creo que es el espíritu que debe reinar en nuestra región, que aprobamos precisamente aquí en La Habana en enero de 2014: América Latina y el Caribe territorio de paz. Y esa es la voluntad política fundamental de la Revolución Bolivariana del gobierno revolucionario de Venezuela: seguir construyendo la estabilidad del Caribe, sobre todo, cuando nosotros vemos los procesos de desestabilización amargos, trágicos que, en el mismo transcurso del tiempo que hemos vivido de los últimos 10, 15 años, donde el Caribe se ha ido consolidando como zona de cooperación, de paz, se han vivido en otros lugares del planeta, igualmente hermanos. Los resultados de la invasión a Iraq y la destrucción de ese gigantesco emporio de la civilización humana, origen de la civilización de los últimos 5 000 años, y toda la cadena de errores que allí se cometió contra el pueblo de Iraq y el significado que tuvo eso en la multiplicación hoy por hoy de dos fenómenos que están abatiendo a esa región, al mundo y a Europa: el terrorismo incontrolado, fanatizado, que tuvo como origen los errores de intervencionismo, injerencia, manipulación, mentira contra el pueblo de Iraq y la tremenda crisis de refugiados imparable, solamente que la ocultan ahora y no sale en la CNN, sale más Nicolás Maduro y Venezuela en CNN que los miles de muertos en el Mediterráneo semanalmente, ¿verdad?, por algo debe ser.

Igualmente, la invasión y la destrucción de Libia, hermano país de paz, que tenía los más altos índices sociales de desarrollo en educación, en salud, y el capricho de cambiar los regímenes políticos de los que se creen dueños del mundo y dan órdenes. Y lo que han hecho con Siria, lo cual ha configurado una situación de desestabilización y convirtió el Mediterráneo en un inmenso cementerio, en una inmensa zona de desestabilización, de terrorismo, que ha afectado a hermanos pueblos no solamente del mundo árabe, del Medio Oriente, sino de Europa, como los recientes ataques a nuestra hermana Francia, como los recientes ataques terroristas terribles contra Bélgica.

Todo esto debe llevarnos a reflexionar siempre, para nosotros poder afirmar en nuestra identidad conquistada, reconquistada, como dijera nuestro verdadero Secretario General, Alfonso Múnera, echar bases sólidas de relaciones de cooperación, de respeto, de trabajo compartido.

Sin lugar a duda, escuchando a los presidentes, primeros ministros, jefes de Estados y jefes de Gobiernos acerca de los temas del cambio climático no deja uno de preocuparse, angustiarse. Fue Fidel Castro en 1992 en la Cumbre de Río quien tocó la campana más fuerte, como profeta que es, y señaló lo que parecía imposible que pudiera llegar. Ya estamos en los tiempos que avizoró Fidel en 1992: en tiempos de cambios climáticos. Informes de especialistas y expertos de la ONU dicen que se ha acelerado, parece que nadie de los que tienen poder en el mundo para cambiar las cosas se da por enterado. A pesar de que nosotros firmamos la Convención de París, el acuerdo de París, nos parece absolutamente insuficiente para lo que son los procesos acelerados del cambio climático que estamos padeciendo en el mundo, sobre todo, los países del Sur, absolutamente insuficiente, aunque lo firmamos. Era el mal menor, pudiéramos decir, que saliera esa Declaración.

Dice un informe de la NASA de hace tres semanas que el promedio de elevación de la temperatura este año ya va por 1.1 grado centígrado, este año. Venezuela ha sufrido dos años, así como seguramente Panamá, Colombia, cuando el fenómeno del Niño, incrementado por el cambio climático, nosotros tenemos un promedio de elevación del 1,5%, cuando decimos promedio, bueno, es todo el país, seguramente en las zonas altas baja el promedio, pero nosotros hemos tenido buenas partes de la zona, incluyendo, el lugar donde se concentran las grandes áreas hidrológicas del país, un gran embalse llamado el Guri en la zona de la Guayana venezolana, hemos tenido hasta 3 grados centígrados como promedio de elevación. Es un foco rojo de elevación del clima en esos puntos específicos. Lo que fue una gran laguna durante cientos de años se ha transformado en un verdadero desierto, dramática situación que nos ha llevado, como saben ustedes, a tomar medidas de emergencia que son puestas en Post News y en CNN como el fracaso del socialismo bolivariano. Las campañas mediáticas que hay contra Venezuela de manera permanente.

Afortunadamente, temporalmente estamos por la llegada de las lluvias, pasando el momento más difícil; pero lo que sí es cierto es que el cambio climático amerita, quizás en el Caribe, una respuesta de mayor nivel científico, técnico, político, económico de mayor atención, porque, sin lugar a dudas, el informe de la ONU y el propio informe de la NASA lanzan alertas sumamente preocupantes.

Igualmente quiero agradecer la declaración que ha sido aprobada por esta VII Cumbre, el Proyecto de Comunicado Especial donde se reafirma el respaldo a la iniciativa de diálogo convocada por el gobierno bolivariano que presido, con el apoyo de UNASUR, de los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos; de España, República Dominicana y Panamá, quienes han comenzado un proceso para la búsqueda de un diálogo con la oposición venezolana.

Creo que no es secreto para ninguno de ustedes lo difícil que ha sido para Venezuela durante 17 años de Revolución democrática, constitucional tratar de incorporar por los cauces del respeto a los derechos humanos, a las libertades, a la democracia a lo que ha sido y es la oposición venezolana, reincidente en varios momentos en eventos de violencia, reincidente en varios momentos en eventos de golpes de Estado, en intentos de golpes de Estado, de quiebre de la estabilidad y el derecho constitucional de la democracia venezolana.

Solamente durante el año 2014, bueno, todos conocen lo que en Venezuela se conoció como las guarimbas. En cualquier país de desarrollo, por ejemplo, de Europa, todos estos delitos seguramente hubieran sido castigados con largos y fuertes años de cárcel, ¿no? Se nos trata de juzgar con un doble rasero, que nuestros países no pueden defenderse de los ataques de grupos violentos que asumen la política desde la violencia política, aunque sí en esos países se somete a cualquier sector que pretenda hacer alguna protesta o cualquier evento por la vía de la violencia. Condenamos la violencia en todas sus formas.

He hecho no sé cuántos esfuerzos en el año 2014, 2015; en el año 2016 me presenté ante la Asamblea Nacional, que fue ganada por una mayoría de la oposición política venezolana, y los convoqué para que se incorporaran a una comisión por la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas, el perdón. La oposición venezolana se negó a incorporarse a esta iniciativa de paz, necesaria para que haya justicia, se repare a las víctimas producto de los golpes de Estado, de los eventos violentos continuos que ha habido durante años, una conspiración permanente contra la Revolución Bolivariana.

Igualmente, para atender los asuntos de la crisis económica, convoqué un Consejo Nacional de Economía, activé 15 motores que están en pleno desarrollo, prácticamente el 90% de los sectores empresariales se incorporaron; les hice un llamado reiterado, expreso, público a los sectores de la oposición venezolana, tampoco se incorporaron, porque tienen un solo plan, y deben conocerlo ustedes, lo han dicho, no lo esconden: el plan es el derrocamiento del gobierno bolivariano.

Es un plan que no se corresponde ni siquiera con —pudiéramos decir— proyectos internos.

Saben ustedes que nosotros hemos enfrentado durante 17 años continuos una conspiración permanente de los poderes que gobiernan desde Washington, de un gobierno y del otro. Hemos buscado mil formas de mantener, de regularizar las relaciones con el poder de Estados Unidos y ha sido imposible.

Decía un Presidente recientemente, que en el mismo momento en que nuestra hermana Cuba lograba un hecho histórico de componer, recomponer e iniciar una nueva fase de sus relaciones con los Estados Unidos de Norteamérica, por el otro lado, Estados Unidos decidía convertir a Venezuela, a la Revolución Bolivariana en el enemigo a vencer dentro del continente. Y pretenden, como han pretendido por distintos factores de desestabilización, aislar a Venezuela, intervenir en los asuntos internos de Venezuela. Se nos amenaza con una Carta Democrática, una desproporción, una desfachatez. ¿Carta Democrática con Venezuela? Por favor, ¡atrévanse! Venezuela pudiera ser la reina de la democracia de todo el continente, con un concepto de democracia participativa, protagónica.

No solamente nos midamos por elecciones, tendríamos quizás el record mundial de elecciones en 17 años: ¡veinte elecciones!, de diversos signos. La Revolución ha ganado 18 en buena lid, nunca ha sido reconocido un solo triunfo nuestro, bajo ninguna circunstancia. Esta misma oposición ha ganado en dos oportunidades, en las dos oportunidades ha sido reconocido de manera inmediata. Así que la Carta Democrática en este tiempo, quizás, se pudiera semejar con cosas que se hacían en el pasado, quizás no desde la Carta Democrática. No nos pueden acusar de lo que se acusaba antes a quienes fueron derrocados en su época: Jacobo Arbenz, 1954, lo acusaron de comunista, bombardearon, ocuparon, lo destrozaron, 300 000 muertos en Guatemala, cincuenta años después, un informe del Departamento de Estado dice: Nos equivocamos, Jacobo Arbenz no era comunista, era un demócrata y pretendía reformas para favorecer a los campesinos guatemaltecos. ¡Trescientas mil equivocaciones!

Joao Gulart, Brasil, 1964, una campaña parecida a la que le han hecho a la presidenta Dilma Rousseff, y le aplicaron un impeachment también, un golpe de Estado.

República Dominicana, Juan Bosch, también acusado de comunista. Tuvo que padecer nuestra hermana dominicana, por tratar de hacer cambios sociales en los años sesenta, también a la inefable OEA.

En 1973, Salvador Allende. Bueno, pudiéramos nosotros estar todo un día recordando la historia reciente. No son tiempos de intervencionismos ni de injerencias, es tiempo de respeto. Venezuela exige respeto a su soberanía, a su derecho de autodeterminación y a decidir nuestro sistema político, económico y social que corresponda a nuestra Constitución y a nuestra vida social (Aplausos).

Tengo que decirlo, presidente Raúl Castro, no se puede pretender romper el equilibrio de convivencia política de la región para ceder a las presiones inmensas de Washington contra Venezuela. Se lo decía al presidente Tabaré Vázquez en estos días, que conversé con él, porque en Suramérica se pretende romper el equilibrio que hemos tenido de respeto a la diversidad.

Les hago un llamado a los gobiernos del continente, primero, a mantener el nivel de solidaridad, cooperación, entendimiento; segundo, no dejarse someter a ningún tipo de presiones, porque son brutales las presiones sobre gobiernos, embajadores. No solamente las que hemos conocido, son brutales las presiones para aislar a Venezuela y aprobar este instrumento, que sería una vergüenza si se aprobara contra nuestro país.

Venezuela va a luchar. Con Carta Democrática o sin Carta Democrática, Venezuela no se va a doblegar, y si nos pretenden acorralar, vamos a pelear de frente, que lo sepa el mundo entero, Venezuela no se va a entregar, no se va a arrodillar, y vamos a luchar con las mismas fuerzas que hemos luchado contra golpes, contragolpes, contra todo tipo de intervencionismo durante 17 años.

Respetamos todos los procesos políticos, económicos. A veces se pretende intervenir en los asuntos internos de Venezuela, como que se pudiera manosear nuestra soberanía. No, problemas tenemos todos, que lance la primera piedra quien no tenga alguna complicación, algún problema de carácter social, político, económico; pero debe prevalecer, así lo creemos, el espíritu de respeto, la unión en la diversidad.

Cuánto hemos avanzado en los últimos 10 años: nacimiento de la CELAC, de la UNASUR, y el surgimiento de cuántos proyectos que ameritan ser valorados en su justa dimensión, y seguir avanzando en el respeto y en la unión en la diversidad, que nadie pretenda imponerse en esta hora de América Latina, que nadie pretenda imponerse. Venezuela no acepta ningún tipo de tutoría, monitoreo, ni intervencionismo. No hemos sido, ni vamos a ser un país tutoreado, monitoreado. Hemos solicitado el apoyo debido, en base al respeto a la soberanía nacional para… ¡Ojalá ahora sí, ojalá!, como lo dice este tremendo comunicado de la Asociación de Estados del Caribe, ojalá ahora sí podamos sentar en una mesa de diálogo sin que se paren, sin que rompan las reglas de juego, a la oposición venezolana, y ojalá, ojalá se envíe un mensaje muy claro de soberanía compartida de América Latina a los poderosos del Norte, que pretenden y creen que es el momento para venir por la vida de un país que si ha dado algo en su historia, es su sangre, es su vida, es su solidaridad, es la patria de Bolívar.

Fresca está la huella del Comandante Hugo Chávez todavía, está viva la huella, y la huella de Chávez se convirtió en solidaridad, en amor, en tender la mano, en demostrar que otro mundo era posible. Nosotros sí creemos que otro mundo es posible. Sí es posible otro mundo, este mundo que está aquí, el mundo de los iguales, el mundo de los que nos respetamos, el mundo de los que nos vemos de tú a tú, el mundo de los que nos prestamos apoyo cuando lo necesitamos, un mundo verdaderamente de iguales, de hombres y mujeres libres.

Bueno, presidente Raúl Castro, gracias por tanta solidaridad, tanto apoyo que nos han dado de manera particular la República de Cuba, por el Comunicado emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, y tenga la seguridad de que las circunstancias adversas que hoy estamos viviendo, con el apoyo de América Latina y el Caribe serán superadas y quedarán como parte del patrimonio de enseñanza de los procesos.

Nada nos ha sido regalado en la vida, todo nos ha costado, ¡todo nos ha costado! Quizás es que a los pobres nos cuesta más ser libres y lograr la satisfacción y la felicidad. Todo nos ha costado.

Esta es una prueba más y la superaremos.

Gracias (Aplausos).

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