En la madrugada del 16 de enero de 1934 murió, con los pulmones destrozados, Rubén Martínez Villena, uno de los más apasionantes protagonistas de nuestra historia. No tenía vocación de mártir, afirma en su biógrafa la poetisa y maestra Ana Núñez Machín: Tenía madera de héroe. Continuar leyendo

