Muchas instituciones muestran ineficiencia en la atención a quejas, obligando a los ciudadanos a recurrir a contactos o redes sociales y aunque existen departamentos de atención a la población, suelen ser poco efectivos, con excepción del Ministerio de Transporte que destaca por su agilidad. La práctica del “sociolismo” refleja la dependencia de relaciones personales, alejándose del ideal socialista de gestión pública Continuar leyendo


