El 29 de mayo de 1911 llegó la alegría al hogar de Evaristo y Antonia. Les nació un robusto niño al que llamaron Lázaro, y que con el decursar de los años se erigiría en paradigma de la clase obrera cubana, en su Capitán, como lo calificara el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz. Continuar leyendo


