La reunión que durante horas había agrupado a científicos de centros de investigación de La Habana había concluido. El debate había sido fructífero y la presencia de Fidel le confirió un realce especial al encuentro. Cuando pensábamos que el Comandante en Jefe se había marchado, de pronto lo vi aparecer: quería compartir con los asistentes en un ambiente más coloquial.
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