Casi al unísono, cuando Estados Unidos volvía a quedar prácticamente solo ante el plenario de la Asamblea General de Naciones Unidos por la votación que condenó el bloqueo contra Cuba, el asesor de seguridad nacional de la actual administración del gigante del norte, John Bolton, daba rienda suelta a su verborrea hostil contra la Mayor de las Antillas y la acusaba de “dictadura brutal” Continuar leyendo

