Joel García, enviado especial Bakú.— Cuando a los 13 segundos de iniciado el combate la británica Katiejemima Yeatsbrown proyectó a Kaliema Antomarchi en el tatami 2 de la Sala Deportiva Nacional de Gimnástica se escuchó un grito de dolor y estremecedor de la antillana: ¡Noooooo! Y así podía haber terminado la nota periodística sobre el… Continuar leyendo

