Me entusiasma ver gente joven, unidas frente al símbolo del poder norteamericano, enarbolando pancartas y coreando consignas a favor de la liberación de los antiterroristas cubanos: ¡15 años es una vergüenza!. Pero me duelen Tonito, Lisbet y sobre todo Laura, a quien recuerdo serena, leyendo uno de los mensajes más impresionantes a su querido padre. Continuar leyendo



