Mientras Estados Unidos optó por posponer la ceremonia solemne del izamiento de su bandera para el venidero 14 de agosto, Cuba aprovechó el primer día del restablecimiento de relaciones diplomáticas para hacer ondear la suya de la estrella solitaria y organizar una ceremonia oficial en la que intervino el canciller Bruno Rodríguez Parrilla y a la que fueron invitados representantes de ambos pueblos Continuar leyendo


