Pretender demostrar que la subversión, agresión y desestabilización de Libia urdida y provocada por Estados Unidos y sus aliados europeos, y santificada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, fue consecuencia de la eclosión de rebeliones populares de la denominada por ellos “primavera árabe”, ha sido otra de las grandes estafas políticas del imperialismo. Continuar leyendo


