Yordanis Arencibia, tunero de nacimiento pero capitalino desde su llegada al equipo juvenil, habla rápido y parece estar más nervioso que cuando ganó su oro mundial juvenil (1998), sus cuatro preseas universales en la categoría élite (plata 2007 y bronce 1999, 2001 y 2003), y los dos bronces olímpicos en Atenas 2004 y Beijing 2008, por solo citar las más connotadas en casi dos décadas de ippones Continuar leyendo

