Los años 2015 y 2016 han sido muy críticos para el llamado deporte rey. Una serie de revelaciones e historias comprometieron su credibilidad. Rusia fue excluida de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro por un supuesto “ dopaje patrocinado por el Estado”; el extitular de la Federación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, recibió salpicaduras por encubrir algunas pruebas positivas; y varios casos de chantaje a atletas por altos funcionarios de esa entidad también fueron públicos. Continuar leyendo

