| Daniel Martínez Ni siquiera el tiempo, el mayor enemigo de la existencia, ha logrado cerrar la herida. 42 años es lapso extenso y doloroso, más aún cuando a hijos de la Patria les fue arrancado de cuajo y sin piedad, el porvenir de una joven y prometedora vida. Fue la voladura de un avión… Continuar leyendo

