Juro que jamás he olvidado ese aplauso de mis compañeros, como tampoco a Lérida y a Nicolás. Ellos, campeones sin medallas, siguen brindando su trabajo en Florencia y en El Pontón, al menos hasta hace unos años cuando los pude saludar. Fueron MIS INFLUENCERS en este mundo del deporte. Y les debo mucho de lo que soy y que seguiré compartiendo en nuevas historias Continuar leyendo



