El viernes 18 de octubre, a las 11 de la mañana, se apagó el sistema eléctrico de Cuba y todo un país quedó a merced de la luz natural y de algunos grupos electrógenos. La esperanza de todos recayó en nuestros trabajadores eléctricos, quienes, por tercera o cuarta ocasión en los últimos años, resolverían en el más corto plazo posible ese problemón Continuar leyendo



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