En la Isla de la Juventud el Consejo de la Administración analizó temas de la economía y el presupuesto, en busca de alcanzar desarrollo, fortalecer la planificación, mejor control de los recursos financieros y mayor eficiencia.

La reunión de trabajo, estuvo presidida por Leonardo Cruz Cabrera, intendente del territorio, que además examinó el comportamiento de los ingresos y los gastos para cumplir las prioridades económicas y sociales del Municipio Especial.
Sin paños tibios se debatió acerca del servicio de atención a la familia (SAF), fortalecido a partir de la implementación de las 176 transformaciones económicas y sociales (TES); se hizo el llamado a desterrar la desatención de los administradores y la ausencia de la necesaria intersectorialidad que garantiza el correcto funcionamiento de estos importantes centros de atención a las personas vulnerables de las comunidades, lo cual apunta a indisciplinas, desviación de recursos e insensibilidad hacia los sectores poblaciones acogidos a este programa.
La empresa de comercio tendrá como reto transformar este servicio y no colocar más trabas, evitar que en los establecimientos acogidos al SAF solo oferten arroz y refresco a los beneficiados, para los cuales el Estado ha pensado merecen lo mejor, aún en medio de estos complejos momentos.
En otro orden de asuntos se vio cómo la macroeconomía es transversal a todos los programas de la Estrategia de Desarrollo Municipal, y se impone continuar dando pasos de avance, sin dejar de considerar el proceso de aprendizaje al cual se está sometiendo aún la implementación de las 176 medidas, las cuales demandan a ojos vista de una mayor preparación en materia económica, legal y administrativa.
Durante el intercambio se habló que la evasión al fisco, los altos precios y la falta de información contable se manifiestan como asuntos que serán atendidos de inmediato por el nuevo grupo de trabajo creado desde el Consejo de la Administración y que saldrá al control permanente de estas indisciplinas que evidencia la falta de cumplimiento de lo legislado.
¿Cómo proteger el sector social?, fue una interrogante ante una realidad pinera: una Isla donde la migración de los jóvenes continúa en ascenso, un pico de envejecimiento de más del 25 por ciento y con crecimiento para el 2027.
Obligados todos a cambiar fue la sugerencia del Intendente. No queda mucho tiempo para dejar el miedo y dar los pasos necesarios ante las determinantes sociales que se imponen, pero también debe constituir el estímulo para trabajar con intensidad y unidos, porque en eso va lo más importante: la vida.
Asimismo insistió en escuchar más a la población, de donde surgen muchas soluciones a nivel de demarcación, como lo han demostrado los encuentros con los poblados con el Consejo de la Administración y empresarios, en los cuales han surgido ideas que apuntan a solucionar problemas y no dependen de recursos materiales, sino también de la gestión, organización y empeño de los administrativos y de cumplir con los compromisos que allí se pactan.
«Las trabas las tenemos nosotros mismos. Las 176 TES demuestran como se desatan las fuerzas productivas. Más del 90 por ciento de las legislaciones se han aprobado y ofrecen la oportunidad de avanzar sin burocratismo ni justificación.
«Hace falta mayor protagonismo de los directores para avanzar en cada programa: dígase el pesquero, el de ganado vacuno, el porcino y el la avicultura, entre otros.
«No se puede justificar lo que aún entorpece el avance y que no tiene que ver con cuestiones objetivas; pero que demuestra como la justificación aún prevalece cuando se requiere ser más proactivos, tener la capacidad de transformar y acabar de dar a la población la respuesta que espera en solucionar los problemas que dependan de esa gestión», concluyó Cruz Cabrera.


