El 31 de octubre de 1976 fueron constituidas simultáneamente en los entonces 169 municipios de la nación las Asambleas Municipales del Poder Popular. Han pasado 50 años desde esa fecha, cual expresión de una democracia cubana, auténtica y soberana, en la que el pueblo elige a sus propios representantes sin que medie ningún partido político ni competencias monetarias.

Los Órganos Locales de Gobierno tuvieron su fase experimental en la provincia de Matanzas durante los años 1974 y 1975 hasta que en 1976 se extendió a todo el país. El próximo 2 de diciembre estaremos recordando también los 50 años de haberse celebrado la Sesión Constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Atento a todo ese proceso desde el primer momento, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz resumió con claridad la importancia de contar con esos Órganos del Poder Popular tras 17 años del triunfo del 1.º de enero: “La legalidad socialista es imprescindible. Y mientras más nos organicemos y más desarrollemos la Revolución, más será necesario crear en la mentalidad de todo el pueblo el conocimiento de la ley y el hábito de acatamiento y de respeto a las leyes”.
Por mucho que han tratado de vilipendiar la organización de nuestro Estado, los resultados lo validan con creces, con una dialéctica de cambios pocas veces apreciada en otros sistemas políticos del mundo. En las circunscripciones y las Asambleas Municipales se deciden y deben resolverse los principales planteamientos de la ciudadanía.
Nada más consecuente con esos conceptos que el movimiento popular actual Mi Barrio por la Patria, el cual persigue integrar a todos los actores de la comunidad en las necesarias transformaciones económicas y sociales. Muchos ejemplos ya superan lo proyectado, aunque hay quienes siguen esperando señas u orientaciones cuando el llamado es a hacer de cada lugar el preciado espacio de la democracia revolucionaria.

