La noche del sábado 19 de septiembre no se le olvidará a ninguno de los jugadores de la selección nacional masculina cubana de voleibol. Roberlandy Simón sacó y el punto 25 del cuarto set contra Canadá significó la noticia más esperada para una generación de voleibolistas: boleto olímpico a Los Ángeles 2028.

El drama del partido tenía desde el inicio la fuerza de la revancha por la derrota ante los propios norteños en el torneo Norceca cuatro días atrás; la necesidad de demostrar que la hora exacta para regresar al concierto de los cinco aros era esta y no esperar por otras opciones; así como sacarse la espina del bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe semanas atrás.
Los parciales fueron contundentes. Un primer set 25-21, luego 25-23 para imponer respeto. Un tercer tiempo con demasiadas libertades y errores les permitió respirar a los anfitriones 25-23, quienes cayeron rendidos 25-22 en el cuarto como si el destino de la noche solo impusiera música cubana en Moncton, Canadá.
Miguel Ángel López, Marlon Yant, el líbero Yonder García, el pasador Thondike, y el inspirador mayor, Roberlandy Simón empujaron del tren sin frenos y no paraban de abrazarse, festejar y llorar. Sí, llorar, porque de alegría y de espera también los ojos se llenan de lágrimas. Cuba estuvo por última vez en el voleibol de unos Juegos Olímpicos en Río de Janeiro 2016. Desde entonces lo ha intentado y solo ahora lo consiguió.
Es una generación que ha sido marcada por su inclusión en ligas profesionales, inestabilidad en momentos claves y sobre todo por no ganar partidos definitorios. En lo adelante habrá más tiempo para corregir, unir otros nombres y sobre todo acoplar una formación que pueda pelear un podio en Los Ángeles.
Simón lloraba porque puede ser ese su último evento oficial. Con más de 42 años enfrentará una lid olímpica que ha deseado como un niño desea el beso de su madre. Fue una noche feliz para él, para el voleibol cubano y sus seguidores. Y así lo disfrutó también Cuba, que en medio de apagones se pegó al televisor o radio del vecino o el amigo para brincar y gritar con el punto de la victoria. Este huracán de voleibol del 19 de septiembre del 2026 clasifica agradecido como uno de los hechos más importantes del deporte cubano este año. Que nadie lo dude.
Acerca del autor
Máster en Ciencias de la Comunicación. Director del Periódico Trabajadores desde el 1 de julio del 2024. Editor-jefe de la Redacción Deportiva desde 2007. Ha participado en coberturas periodísticas de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Copa Intercontinental de Béisbol, Clásico Mundial de Béisbol, Campeonatos Mundiales de Judo, entre otras. Profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana, Cuba.


