La alegría en cada centro escolar en la Isla de la Juventud sigue estando presente: los claustros de profesores entregaron la base material de estudio y demás detalles propios de estos inicios.

A diferencia de otros años, no todos los alumnos pudieron iniciar sus clases con el uniforme escolar. Ya lo había anunciado la ministra de Educación Naima Trujillo Barreto días antes de iniciarse las clases.
Tal como expresó en conferencia de prensa, la industria llegó al mes de agosto con una producción de alrededor del 12 % para la enseñanza primaria y algo superior para secundaria. Las dificultades eléctricas, el traslado de tejidos y las limitaciones para importar insumos afectaron la producción, expuso.
Pero “ningún estudiante debe dejar de asistir a la escuela por carecer del uniforme”, insistió la ministra de Educación.
Así se ha concretado y es lo justo, pues el escenario que vive el país es complejo, y toda alternativa que de solución a un problema hay que aplicarla.
En este entorno, es bueno insistir a las familias que cada alumno que vaya a las aulas sin su uniforme, tiene que hacerlo con la el atributo que le corresponda. Hay bases del reglamento escolar que todos deben cumplir.
El cumplimiento del reglamento forma parte del proceso docente educativo: esta marca los deberes, derechos, obligaciones y prohibiciones que regirán en la actividad escolar, según las prioridades del sistema educacional en aras de fortalecer la disciplina.
Y no es menos cierto, que en los últimos tiempos, el uso incorrecto de los atributos pioneriles en muchos estudiantes ha ido en detrimento por falta de exigencia, sistematicidad, integralidad en los análisis y no involucrar a la familia en un asunto tan sensible.
No puede caer en el olvido las regulaciones acerca del tema que prohíbe la modificación parcial o total del uniforme.
También dictamina no utilizar prendas, adornos, accesorios u otros elementos no acordes; asistir a la escuela con pelados y peinados correctos, afeitados, sin tintes de varios colores en el cabello ni maquillaje excesivo. Utilizar aretes pequeños y discretos en el caso de las hembras; los varones se abstendrán de emplear esta prenda.
El pantalón deberá estar semiestrecho hasta el medio muslo, recto en las piernas y con el largo necesario para que toque el borde superior del calzado con el borde inferior de ellos; la camisa se utilizará por dentro y abotonada y el cinto será, preferiblemente, de color negro, carmelita o blanco, con hebillas sencillas y pequeñas.
Las hembras llevarán la saya con un largo de 100 mm a partir del punto medio de la rótula, utilizar la blusa abotonada y por dentro; referente a las medias establece llevarla largas, de color blanco o tonos claros.
Muchas aristas tienen el tema, ya decía que se conoce de que en algunos lugares la venta del uniforme no ha sido posible, pero lo que sí no admite incoherencias es la exigencia en lo correcto y en ese sentido aún hay puntadas por dar para que las pañoletas, camisas, blusas, pantalones y demás aditamentos se usen de forma correcta.

