El secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Osnay Miguel Colina Rodríguez, reafirmó el compromiso de la clase obrera de la Isla con la construcción del socialismo y las transformaciones necesarias a realizar para ello, pese al cruel bloqueo del Gobierno norteamericano, al intervenir en la sesión plenaria del 158° Congreso Anual del Trade Union Congress (TUC), que sesionó hasta este miércoles en Brighton, Reino Unido.

En el evento de la mayor organización sindical de ese país, sus delegados aprobaron de manera unánime una moción que condena al cerco imperial, exige retirar a la nación caribeña de la ilegal lista de Estados patrocinadores del Terrorismo y convoca a la clase obrera mundial a intensificar su solidaridad con el pueblo cubano.
A los delegados al evento, Colina Rodríguez les subrayó que los trabajadores cubanos viven una situación extraordinariamente dura y, en ese sentido, denunció como el verdadero responsable al Gobierno de los Estados Unidos y su política de bloqueo y asfixia económica.
Explicó que desde 2019, la Casa Blanca ha aplicado unilateralmente cientos de medidas coercitivas contra Cuba y ha profundizado el cerco económico, energético y financiero para agobiar a su pueblo.
«Entre marzo de 2025 y febrero de 2026, los perjuicios provocados por esta política superaron los 8 mil millones de dólares. Los daños acumulados ascienden a más de 178 mil millones de dólares», dijo.
«Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí», subrayó Colina Rodríguez.
Al mismo tiempo, ratificó la vocación humanista, solidaria e internacionalista del pueblo de la nación caribeña y ratificó su aspiración de vivir en paz y construir una sociedad con todos y para el bien de todos.
«El Comandante en Jefe Fidel Castro nos convocó a emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos. Y eso lo hacemos precisamente en el año en que celebramos su centenario, convencidos de que solo quien lucha obtiene victorias», expresó el secretario general de la CTC.

Dijo que «defender la Patria significa defender la vida y los sueños de nuestros niños y jóvenes, nuestras familias, nuestra independencia y soberanía; rechazar el terrorismo, los genocidios y la injerencia; y construir un mundo mejor mediante la solidaridad, la paz y el amor».
Recalcó que Cuba no se rinde, a pesar de que en los últimos meses ha sufrido una grave crisis de su sistema eléctrico que afecta el transporte, el agua, la producción y la conservación de alimentos y medicamentos.
Precisó que aún en esas circunstancias, los trabajadores cubanos mantienen abiertos los hospitales, sostienen los servicios, producen alimentos, reparan instalaciones y buscan soluciones en condiciones extraordinariamente difíciles.
«La resistencia de Cuba tiene también un rostro laboral: millones de trabajadores que siguen haciendo funcionar un país bajo una enorme presión económica», afirmó Osnay Miguel Colina Rodríguez a los delegados al Congreso Anual del TUC.

A ellos agradeció que los sindicatos británicos hayan denunciado durante años el carácter extraterritorial del bloqueo, que también afecta a bancos y empresas de ese país, así como que la Campaña de Solidaridad con Cuba, ya sobrepase la cifra de medio millón de libras esterlinas recaudadas y enviado 15 grandes cargamentos de ayuda, incluidos equipos para hospitales, además de alimentos y suministros médicos.

