Hace algunos años iba yo caminando bajo un sol fuerte varias cuadras y de repente me sentí mal. Como estaba cerca del policlínico me consulté con el médico y mientras me tomaba la presión comenté con mi hija, que me acompañaba, el fuerte calor que hacía en la calle. Al oír esto, el galeno me preguntó si yo había estado expuesta al sol durante un largo rato, y ante mi respuesta afirmativa, me dijo que la elevación de la presión que yo presentaba junto con una leve sensación de mareo y aturdimiento, se debía al exceso de calor, y me indicó hidratarme y sentarme por un rato a la sombra y el fresco. Así fue que me fui recobrando.

En este tiempo de verano en que las temperaturas están tan elevadas, es importante conocer los efectos que ello puede provocar en el organismo, y por eso abordaremos en esta ocasión el tema de los golpes de calor.
¿Qué es un golpe de calor
Según la Organización Mundial de la Salud, una ola o golpe de calor es un periodo en el que se acumula un exceso de calor local durante una sucesión de días y noches inusualmente calurosos. Las olas de calor y las condiciones de calor excesivo prolongado están aumentando en frecuencia, duración, intensidad y magnitud debido al cambio climático. Incluso las olas de calor de baja y moderada intensidad pueden afectar la salud y el bienestar de las poblaciones vulnerables.

Los golpes de calor se producen cuando el cuerpo es incapaz de regular su temperatura y puede tener consecuencias graves si no se actúa con rapidez.
¿Cuáles son los síntomas?
- Piel caliente, enrojecida y seca (sin sudor).
- Dolor de cabeza intenso.
- Confusión, mareo o desorientación.
- Náuseas o vómitos.
- Pulso rápido y débil.
- Desmayo o pérdida de conciencia.

¿Qué personas están más expuestas?
- Los adultos mayores, especialmente los que tienen más de 75 años)
- Niños menores de 4 años
- Personas con enfermedades crónicas (cardíacas, respiratorias, renales, etc.)
- Personas con discapacidad o movilidad reducida
- Los que toman medicación que afecta la regulación de la temperatura corporal
- Trabajadores que laboran al aire libre o en entornos calurosos

¿Pueden evitarse?
Sí, adoptando medidas sencillas como
- Hidratarse con frecuencia, aunque no tenga sed, siempre que se priorice el agua y se eviten las bebidas alcohólicas, con cafeína o muy azucaradas.
- Evitar en lo posible salir a la calle durante las horas de más calor (entre las 12 y las 17 h).
- Refrescar el cuerpo con duchas de agua tibia o con toallas húmedas.
- Ventilar la casa por la mañana y por la noche y durante el día, mantener las persianas bajadas.
- Usar ropa ligera, de colores claros
- Protegerse con un sombrero o con, sombrilla y gafas de sol
- Evitar que alguien permanezca en un automóvil cerrado al sol o en lugares cerrados sin ventilación
- Utilizar ventiladores o aire acondicionado, especialmente en habitaciones donde haya personas vulnerables.
- Controlar con frecuencia la temperatura corporal de bebés y personas mayores.
- Solicitar atención médica inmediata si hay síntomas de golpe de calor.
¿Puede considerarse el golpe de calor un riesgo laboral?
Efectivamente. Es un riesgo importante para la salud de los trabajadores en particular en sectores como la construcción, la agricultura y la industria, por poner algunos ejemplos. Tales ambientes combinan altas temperaturas con esfuerzo físico y exposición directa al sol o a fuentes de calor.
Los especialistas señalan que el estrés térmico además de afectar al cuerpo reduce la concentración, provoca fatiga y eleva la posibilidad de que ocurran accidentes laborales.
Por ello las administraciones, en coordinación con las organizaciones sindicales deben preocuparse por la adopción de medidas que propicien un ambiente laboral saludable.
Acerca del autor
Graduada de Periodismo en 1974 y Master en Ciencias Políticas de
enfoque Sur, Al graduarse pasó a atender temas históricos e
ideológicos y viajó a varios de los antiguos países socialistas. Al
pasar al periódico Trabajadores, escribió para el Suplemento de
salud durante varios años y realizó la cobertura del segundo
contingente de la brigada médica en Guatemala. Posteriormente fue
jefa de la edición digital y subdirectora editorial hasta mayo de 2025
que se jubiló y se recontrató en la publicación. En el transcurso de
su ejercicio profesional Ha ganado premios en concursos
periodísticos y de humorismo.


