El establecimiento Donde Georkys gana fama día a día no solo por aquello de “allí se comen las mejores pizzas de Santiago de Cuba”, sino también porque algo más de medio centenar de adultos mayores encuentran en ese restaurante-cafetería el sosiego perdido a la hora de trocar la pensión de dinero virtual en físico.

Cuando el rumor llegó a oídos de la nonagenaria Josefina Ruiz Pollar, la duda la carcomió. “Seguro ya no admiten a nadie”, se dijo. Su sorpresa fue mayúscula al escuchar el sí.
A más de 700 kilómetros de la urbe oriental, en la ciudad de los puentes, similar sentimiento de gratitud experimentan matanceros como el doctor Jorge Hernández. En los últimos tiempos de sus ocho años como jubilado, el otrora maxilofacial del Hospital Provincial Faustino Pérez vivió un calvario en las colas del Banco Popular de Ahorro (BPA) de la calle América. “Yo pertenezco al mercado Punto Medio, justo al lado de mi casa. Es llegar y recibir el dinero. Qué mayor alivio a mis 81 años”, sonríe.
Román González González, vecino del reparto Poey, en el capitalino municipio de Arroyo Naranjo, no sabe a ciencia cierta cómo es eso de que las mipymes les puedan pagar a los jubilados, lo mismo le sucede a la santiaguera Dayamí Milién. A ninguno de los dos, como a otros muchos a lo largo del país, “nadie les ha dicho nada”. Victoria L. Mena, también de La Habana, considera que “sería de gran ayuda para personas como yo, que, además, tengo que ocuparme de dos enfermos”.
A diferencia de ellos, otros jubilados ya han sentido la bondad de poder cobrar su chequera cerquita de la casa. Y es que, en el mes de abril, bajo la conducción del Banco Central de Cuba (BCC), con la participación del Banco Metropolitano (Banmet), el Gobierno en La Habana y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se implementó de forma experimental el pago a estos grupos en establecimientos de actores económicos, siendo de gran apoyo las formas de gestión no estatal, según se expuso en el sitio web del BCC.

“No podíamos atender a unos 350 mil jubilados en cuatro días en las 102 unidades que conforman la red de sucursales de nuestro banco; de ahí el proceso para tratar de involucrar a los actores económicos en este trabajo como parte de la responsabilidad social que también tienen en la vida del país, refirió a Trabajadores Leyta González Pérez, directora general provincial del Banco Metropolitano en la capital.
Fue en abril que se inició un proyecto experimental con una mipyme del municipio de Playa, MEC S.U.R.L, que comenzó a pagarle a jubilados a domicilio, o en el establecimiento donde radica el actor económico. “Allí empezamos con 96, y lo hemos ido generalizando hacia otros territorios. Establemente se mantienen alrededor de 60 personas y dada la experiencia ya estamos en condiciones de comenzar a crecer”, precisó la directiva.
“Se incorporaron los municipios de Marianao, La Lisa, tenemos alguna experiencia en el Cerro y hacemos gestiones en Plaza de la Revolución. En julio iniciamos pruebas en el territorio más grande, San Miguel del Padrón, donde sabemos que buena parte de sus jubilados, que son más de 21 mil 200, no poseen ni celulares, ni transfermóvil, ni EnZona, y por tanto ahí la variante ha sido que los actores económicos paguen a través de nominilla”.
Precisamente, la ministra presidenta del BCC, Juana Lilia Delgado Portal, en conferencia de prensa el pasado mes de julio, valoró la creación de esa alianza con actores económicos como una de las iniciativas más significativas y sensibles para evitar que las personas de la tercera edad tuvieran que hacer extensas colas en los bancos y puedan cobrar en lugares cercanos a sus casas.
Dando el paso
En el municipio de Matanzas, 44 trabajadores por cuenta propia (TCP), mipymes y otras formas de gestión no estatal (FGNE) asumen el pago a pensionados de la Seguridad Social, aseguró Fernando Enríquez Castro, viceintendente del Consejo de la Administración.
“Convocamos partiendo del principio de la voluntariedad, y sobre la base de las transformaciones económicas y sociales, exactamente lo dispuesto en el Eje temático 8, que en el inciso a) del número 64 alude a la responsabilidad social comunitaria de todos los actores económicos, conminados, entre otras actividades, a apoyar el pago a pensionados mediante convenios con los bancos”.
Recordó Fernando el asombro de no pocos en aquellas primeras reuniones, y “cierta resistencia por el tema del efectivo”.
Sin embargo, “nada más nos explicaron la tarea, enseguida la acogimos con todo el cariño”, apuntó el joven Lians Alfonso Roque, administrador de Punto Medio.
En Santiago de Cuba fue muy buena la acogida, consideró Yadira Grenut Marrero, directora provincial del BPA. “Hemos mantenido contacto directo con actores económicos de todos los territorios, en particular con el municipio capital, Palma Soriano y Contramaestre, que son los de mayor población de jubilados”.
Como resultado, agregó, 17 negocios privados, siete mipymes y 10 TCP avanzan en la aplicación de la medida, en lo fundamental por las vías de nominilla o caja extra, una reacción similar a la del Banco de Crédito y Comercio (Bandec), admitió Naimet Ferrer Barceló, jefa provincial del departamento de Banca Personal. “Ya totalizan 87 comercios privados los dispuestos a fungir como agentes bancarios”.
Del deseo al hecho
Pese a su lado bueno, el nuevo proceso de alguna manera alteró la dinámica de estos negocios privados. “Demandó, por ejemplo, ajustes internos de la contabilidad”, razonó Lians, desde Punto Medio. “Hay que maniobrar con la cantidad de transferencias para no comprometer tanto el efectivo. Ahora ese dinero forma parte de los gastos fijos, porque después de generarlo no se toca. Es un compromiso con el cual no podemos fallar. Planificar bien es la clave”.
Por las características de un local donde confluyen la oficina, el área de elaboración y la propia zona de comercialización, en el HelarteSano fue difícil decir dónde efectuar el pago, explicó Mildrey Gómez Mirabal, una de los dos titulares de la famosa dulcería matancera conocida como Madera Dura.
Entonces hablaron con un trabajador, y cada mes, durante seis días, en la sala de su casa atienden a los jubilados que a ellos corresponden, reveló Yanetsy Carbajal Vera, a cargo de esa responsabilidad.
“En cuanto llega la nómina del BPA, imprimimos una copia y la exhibimos en la puerta”, dijo, mientras muestra la relación de los vinculados, y los sobres personalizados (nombre, carné de identidad y el total de la pensión), hechos por manos del HelarteSano.
Sumados desde hace tres meses de manera oficial a la tarea, en el restaurante-cafetería Donde Georkys, ya habían incursionado en la opción “incluso facilitándole efectivo a trabajadores de nuestro vecino hospital Juan Bruno Zayas”, explicó el económico Erik Díaz Reyes.
Aunque reconoce los elevados montos erogados, no ponen objeción en hacerlo, y “la voluntad es seguir creciendo”, estimó Erik. Sin embargo, advierte, “nos golpea mucho el tema del efectivo pues los proveedores mayoristas prácticamente no aceptan transferencias”.
Para el MSc Yidian Castellanos Sabarí, socio fundador y administrador de YGAcmé, en La Habana, el primer miedo era que el poco efectivo que entrara tener que destinarlo a un “fin que es bueno, pero tus finanzas están con incertidumbre”. No obstante, no se quedaron atrás.

Eso sí, abundó, dar este paso exige una contabilidad muy fiable, y “un sistema informático que te diga diariamente por dónde van tus finanzas en efectivo y por la vía digital”.
En el caso de la responsabilidad de los bancos, Castellanos Sabarí alertó sobre la importancia de disponer de manera ágil el estado de cuenta, para saber que ese dinero fue recibido, y, sobre todo, apelar a vías expeditas que eviten retrasos, y que la bonificación prevista por ese concepto llegue, y sea efectiva.
Informar, lo primero
La capitalina Iliana Ramírez Echavarría, de 71 años, acaba de enterarse que, de aceptar, puede cobrar su pensión a través de un TCP o una mipyme. Con ingenuidad indagó con la joven Edith Pérez Pérez, trabajadora social, qué sería lo mejor para evitar la cola tan inmensa que hace en el banco.

Edith le preguntó si tiene teléfono y ella le dijo que no. Entonces, le expuso que eso no será problema, pues le pagarán por una nominilla, que tendrá su nombre y el monto a percibir.
Una prioridad en el Consejo Popular Armada, en el Cerro, es el completamiento del grupo de trabajadores sociales, pues solo existen cinco y deben llegar a 13, de manera que en cada circunscripción se trabaje correctamente. Alfredo Díaz Díaz, delegado de la circunscripción 85, manifestó que a los trabajadores sociales les corresponde visitar al ciento por ciento de los jubilados y explicarles las opciones que existen, y cómo se les haría el pago de su chequera.
Por su parte, Roberto Hernández González, especialista del Consejo Popular Matanzas, subrayó el rol de los trabajadores sociales en la relación entre pensionados y los actores económicos. En su experiencia, quizás haya menos jubilados porque un gran porcentaje de los titulares entrevistados por ellos pertenecen al Banco de Crédito y Comercio (Bandec), que “no se ha sumado a la tarea con la rapidez esperada”.
Desde HelarteSano, Mildrey insistió en el criterio de selectividad en el momento de decidir a quiénes incluir, y de esa manera beneficiar a los que de verdad lo necesiten, un concepto que según Roberto ya tienen muy claro los trabajadores sociales.
“Si bien al principio no participamos en el proceso de elección para ayudar a conformar las listas, ahora sí lo estamos haciendo. La prioridad está en los grupos uno y dos, que son los de más edad, y personas postradas, con problemas de salud”.
Sidanerys Amaro Almeida, delegada de la circunscripción 70, afirmó que precisamente está colaborando en la identificación, porque todavía quedan jubilados con esa situación, incluso, están muchos deseosos por ser tenidos en cuenta, patrón que se repite en Santiago de Cuba, La Habana, y a no dudarlo, en las demás provincias.
En sus declaraciones, Leyta González Pérez, directora general provincial del Banco Metropolitano, significó que el proceso que se sigue no contempla la obligatoriedad de que el jubilado tenga que afiliarse a un actor económico determinado. “Puede ir a cualquier mipyme y solicitar el cobro en efectivo, a un trabajador por cuenta propia, o si así lo desean podrán seguir concurriendo a la sucursal bancaria”, aseveró.
Resaltó que en La Habana, desde hace dos o tres años, existen más de 6 mil puntos de acceso a la llamada Caja Extra, o sea agentes bancarios, fundamentalmente en entidades de comercio y gastronomía, adonde el jubilado con su teléfono, puede ir, escanear el código QR del actor económico, y recibir su pensión.
Perfeccionar para que el alcance sea mayor
Hasta ahora son muy positivas las experiencias en varios de los 10 consejos populares de Matanzas, enfatizó el viceintendente Fernando y sus palabras reproducen lo que acontece en otros territorios de la nación.
“Se trabaja desde los grupos de política social para ir incorporando nuevos actores. A los que dieron el paso, y otros en camino, les agradecemos. Hay mucho aún por mejorar. Lo seguiremos haciendo”, enfatizó.
La directora del Banco Metropolitano afirmó que la experiencia ganada en estos pocos meses indica que mientras más actores participen del pago a jubilados y pensionados, mejor será el resultado. De hecho, en el último mes ya se notó un cambio, sobre todo en las colas de los bancos y al seguimiento del pago a jubilados. “No es lo mismo pagar a esa cantidad de jubilados solo a partir de las 102 sucursales que tiene el banco, que con los más de 6 mil y tantos actores que hoy participan”, indicó.
Nuevas fórmulas para hacer el proceso más expedito se buscan. Hace solo unos días entró en funcionamiento una nueva Plataforma del Banco Central, a la cual pueden acceder todos los actores económicos que aún no se han incorporado y decidan hacerlo. Digitalmente, a través de la plataforma, se asocian al proceso y ya pueden afiliar a los jubilados al cobro de su pensión en efectivo
Todavía en estudio de implementación para llegar a todos los espacios posibles, esta solución permite a los incluidos transitar un camino más fácil para llegar a su dinero físico, algo que debería ser norma y no excepción. Una mayor información a los interesados es vital, a fin de conocer por todas las vías posibles lo que se hace.
Aliviar las aglomeraciones en las sucursales, especialmente durante los días señalados para el pago a jubilados y pensionados, acercar el cobro de la pensión a la comunidad evitando colas y demoras; y aliviar los entuertos que ocasiona la falta de electricidad, a la par de fortalecer la participación de los trabajadores no estatales en la atención de la comunidad, han estado entre las motivaciones de esa alternativa.
Es bueno, es plausible, es socialmente responsable que el sector privado participe en la acción de pago a ese segmento poblacional, deberían sumarse otros muchos y ser más ágil el paso que media entre la aceptación de hacerlo y su concreción, pero no se puede soslayar la obligación que recae en el sistema bancario cubano, con un encargo que debe seguir perfeccionando.
En ese empeño resulta importante el apoyo de los gobiernos municipales, los trabajadores sociales y todo el que se pueda involucrar para que cobrar la jubilación deje de ser la odisea que para la inmensa mayoría representa hoy en Cuba.
Acerca del autor
Periodista cubana. Máster en Ciencias de la Comunicación. Profesora Auxiliar de la Universidad de Oriente. Guionista de radio y televisión.
Graduada en Licenciatura en Periodismo en la Facultad de Filología, en la Universidad de La Habana en 1984. Edita la separata EconoMía y aborda además temas relacionados con la sociedad. Ha realizado Diplomados y Postgrados en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. En su blog Nieves.cu trata con regularidad asuntos vinculados a la familia y el medio ambiente.



Está demostrado literalmente que el Estado no puede cumplir con lo que le corresponde y loq ue está ocurriendo seria resuelto si todos los que arriben a la edad de ser beneficiarios, sin excepciones, repito sin excepciones…, tuvieran que pasar por lo que la mayoría de las personas de la 3a edad pasan en las interminables colas y muchas veces al sol en cualquier banco a nivel nacional. Pienso que esta forma de hacerle llegar el beneficio, que por derecho les toca a los jubilados es valida y proyecto que debe llevarse a lo largo y ancho de nuestro caiman.
por favor agilizar en Habana del Este sobre todo en Reparto Bahia