Cerca de 40 escuelas de arte de todo el país iniciaron este martes el curso escolar en diferentes modalidades, en medio de las complejas circunstancias que enfrenta Cuba como consecuencia de la crisis energética y de la agudización de la política de bloqueo del Gobierno de Estados Unidos contra la nación caribeña.

Más de nueve mil estudiantes fueron recibidos en las aulas del sistema de enseñanza artística, de ellos alrededor de dos mil corresponden a nuevo ingreso. La matrícula comprende los niveles elemental y medio, así como otras modalidades de formación, y abarca más de 15 especialidades y carreras, con 30 perfiles vinculados a las distintas manifestaciones del arte.
El comienzo del período lectivo constituye un desafío para las instituciones culturales y educativas del país, que han debido organizar sus procesos en un escenario marcado por limitaciones de combustible, dificultades en la generación eléctrica y restricciones para la adquisición de recursos. No obstante, las autoridades del Ministerio de Cultura, los gobiernos territoriales, los colectivos docentes y las familias han trabajado para asegurar las condiciones indispensables y garantizar la continuidad de la formación artística.
De acuerdo con información ofrecida a La Jiribilla por Ariadna Padrón García, directora general de Formación Artística y Desarrollo del Ministerio de Cultura, el claustro de profesores se encuentra cubierto en un 97 por ciento. Para suplir las necesidades existentes se han diseñado diversas alternativas, entre ellas la incorporación de más de 160 profesores recién graduados, quienes llegan por primera vez a las aulas para asumir responsabilidades docentes.

A este esfuerzo se suman los estudiantes vinculados a la tarea Educando Por Amor, iniciativa mediante la cual jóvenes universitarios del Instituto Superior de Arte —hoy Universidad de las Artes— colaboran con la formación en los niveles elemental y medio. También continuará la participación de representantes de la vanguardia artística del país, cuya experiencia y trayectoria contribuyen al desarrollo integral de los futuros intérpretes, creadores y docentes.
La articulación entre las instituciones constituye otro de los pilares del actual curso. En ese sentido, el Ministerio de Cultura trabaja de conjunto con la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y la Asociación Hermanos Saíz para evaluar las particularidades de cada territorio, escuela y especialidad. El propósito es ofrecer respuestas diferenciadas a las necesidades de los estudiantes y profesores, teniendo en cuenta las características de cada comunidad y las condiciones concretas en que se desarrollará el proceso docente.
Padrón García explicó que las condiciones logísticas básicas están garantizadas en las escuelas. Asimismo, se dispone de una parte esencial de la base material de estudio, incluidos lápices, libretas y otros recursos necesarios para el trabajo cotidiano. En los próximos días, precisó, se distribuirá a todas las instituciones un grupo adicional de materiales que permitirá reforzar lo disponible y atender las prioridades identificadas.

En este esfuerzo han desempeñado un papel importante las donaciones recibidas. Los aportes de instituciones, organizaciones, artistas, familias y personas solidarias han contribuido a aliviar carencias y a fortalecer las posibilidades de funcionamiento de los centros. Estos gestos, además de su valor material, expresan el compromiso colectivo con la preservación de la enseñanza artística como una de las conquistas fundamentales de la Revolución y como vía esencial para la formación espiritual de las nuevas generaciones.
El inicio del curso reafirma la importancia que el país concede a la educación artística, incluso en circunstancias excepcionales. Las escuelas de arte no solo preparan profesionales para la música, la danza, las artes visuales, el teatro y otras manifestaciones; también constituyen espacios de formación en valores, sensibilidad, disciplina, pensamiento crítico y sentido de pertenencia cultural.

La directora general de Formación Artística y Desarrollo del Mincult destacó que la decisión de comenzar las actividades docentes demuestra la voluntad de las autoridades y de los colectivos involucrados.
“Todo esto demuestra que hay una voluntad del Partido, del Gobierno y de las autoridades territoriales de iniciar el curso y que, a pesar de las afectaciones generadas por la política agresiva y hostil del Gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba, nosotros defendemos que iniciar este curso escolar es un acto de soberanía”, afirmó a La Jiribilla.
La funcionaria añadió que, tal como ha expresado la dirección del país, será un curso retador, pero también heroico, que amerita cualquier sacrificio de los colectivos. En ese contexto, subrayó la necesidad de mantener como prioridad la calidad del proceso docente, aun cuando sea preciso recurrir a soluciones creativas y a una mayor cooperación entre instituciones y comunidades.
“Ante todos estos desafíos, como mensaje final debemos seguir defendiendo la calidad del proceso docente”, señaló Padrón García, quien vinculó este compromiso con la conmemoración del centenario de Fidel. En ese sentido, resaltó la vigencia de una de sus ideas esenciales: un pueblo será mucho más fuerte y tendrá un porvenir más seguro mientras más cultura y educación posea.

Con el respaldo de los profesores, los artistas, las organizaciones del sector, las familias y los propios estudiantes, el sistema de enseñanza artística enfrenta el nuevo período lectivo con la convicción de que educar en el arte es también defender la identidad, la soberanía y el futuro de Cuba. Las dificultades no desaparecen, pero tampoco detienen una labor considerada estratégica para el desarrollo humano y cultural de la nación.

