Un total de 10 autos eléctricos, adquiridos por intermedio del Fondo de Desarrollo para el Transporte Público, que gestiona el ministerio del ramo, llegaron recientemente a Santiago de Cuba para ponerse al servicio de la salud pública.

Los vehículos estarán a disposición de los pacientes que reciben hemodiálisis en el municipio santiaguero, a quienes el sistema de salud, de conjunto con otros organismos, les ha garantizado el vital proceder, aún en medio del corte total del suministro de combustible a Cuba, impuesto desde hace más de seis meses por el gobierno de los Estados Unidos.
El lote de taxis se convierte en alivio, en soplo de vida y esperanza para pacientes, familiares, y el personal que labora en la atención a personas con insuficiencia renal crónica.
Según refiere el sitio web de la emisora Cmkw, Radio Mambí, además de asegurar la movilidad a los requeridos de acoplarse a las máquinas para la recirculación de la sangre, desde sus residencias al hospital, viceversa, los taxis también prestarán servicio en las piqueras de los principales hospitales de esta urbe suroriental.
La gestión de los autos corre a cargo de choferes de la empresa Taxis Cuba, comprometidos con el cuidado de los mismos y con la calidad en atención a los pasajeros.
Por estos días el sistema de salud pública en Santiago de Cuba recibió igualmente otro beneficio en el orden de la transportación sanitaria con la llegada de seis ambulancias nuevas, destinas al Sistema Integrado de Urgencias Médicas.
Acerca del autor
Periodista cubana. Máster en Ciencias de la Comunicación. Profesora Auxiliar de la Universidad de Oriente. Guionista de radio y televisión.


