El verano llega justo a su mitad. Agosto se inicia con un aumento salarial para buena parte de los trabajadores cubanos, conscientes de que eso no resolverá todos los problemas domésticos o familiares, pero resulta una respuesta seria y oportuna del gobierno; en tanto la economía encuentre, como el calor de este mes, el punto ardiente en que funcione sin quemarnos las manos y con menos estrés diario.

Las transformaciones económicas y sociales aprobadas deben comenzar a sentirse ya en la vida cotidiana a través de soluciones concretas a problemas reiterados como la falta de dinero en efectivo, empresas estatales con pérdidas, precios elevados a productos de primera necesidad y casos de corrupción en diferentes lugares.
Son horas de cierre también para la delegación deportiva que nos está representando con estoica valentía en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, de Santo Domingo, donde hay que contabilizar no solo las medallas físicas, sino también esa dosis de entrega y sacrificio que están dejando en cada presentación debutantes y experimentados.
Para los trabajadores gráficos llegan palabras de aliento y felicitación por la celebración de su día este 2 de agosto. Sin ellos es imposible pensar en que nuestras páginas y las de otras publicaciones recorran el país con la calidad que merecen los lectores, luego de una notable inversión en esta industria.
Se acercan días de profundo homenaje e innumerables actividades por el centenario del natalicio del Líder Histórico de la Revolución cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Muchos todavía extrañan su carisma, su poder de resolución y ese antimperialismo que sembró en varias generaciones de este pueblo. Estos también son tiempos de Fidel, de cambiar todo lo que debe ser cambiado sin olvidar a los humildes, esencia de esta Revolución desde el 1.º de enero de 1959.

