CARTA ABIERTA AL PUEBLO DE CUBA
Querido pueblo cubano,
El 1° de enero de 1959 ustedes derribaron la dictadura militar de Fulgencio Batista y un espíritu semejante al del primer día de la primavera recorrió la Isla de la Luz y a toda América Latina. En los años siguientes el mundo percibió que una generación visionaria podía imprimir un rumbo fresco y renovador a un continente que soñaba y buscaba cambios profundos en la sociedad contemporánea.

Ustedes se convertían en la promesa de una nueva etapa de la joven humanidad en la que los derechos del pueblo trabajador, de los campesinos y los estudiantes, de las mujeres, los niños y los ancianos, de los artistas y pensadores, estarían protegidos por una legislación revolucionaria en una sociedad latinoamericana por fin humanísima y colectivista.
Fue a raíz de la percepción poética del pensamiento y la acción transformadora del mundo en Cuba que se desencadenó una ola de simpatía y de respaldo al nuevo proyecto liberador humano.
No obstante las décadas posteriores a la instauración de hondas medidas políticas, económicas y sociales en su país, probaron que los enemigos de los cambios históricos continuarían renuentes a aceptarlos. Entonces sobrevinieron la Crisis del Caribe de 1962 y el bloqueo sistemático y creciente, que fue estrangulando paulatinamente la economía propiciando el estrechamiento a las vías de la esperanza humana en la paz, la justicia social y la dignidad.
La guerra silenciosa y desgastante contra ustedes continúa. El boicot norteamericano sigue vedando el ingreso de petróleo, bienes y productos básicos, alimentos y medicinas, llevándolos a una difícil circunstancia en la que carecen incluso de electricidad y de agua. Y no obstante su valentía y su integridad permanecen incólumes.
Los abrazamos con cariño, llamando al mundo entero a movilizarse para ayudar a proteger su existencia y soberanía. El pueblo de Cuba es el nuestro: el pueblo latinoamericano, a cuya consciencia y espíritu de unidad apelamos. El destino de nuestros pueblos es el del continente, así como el destino de Venezuela y de Colombia son el destino de América Latina. Es el momento de la sincera solidaridad y dignidad en esta zona del mundo, a la que parece estar cubriendo una gran sombra. Pero como todas las grandes sombras, esta tiniebla será temporal, interrumpida siempre por agujas de luz que hilvanan sin tregua la presencia de un porvenir libre en el presente. Toda la poesía del mundo está con ustedes, querido pueblo de Cuba.
Con mi cálido abrazo,
Fernando Rendón
Presidente del Movimiento Poético Mundial

