Santo Domingo.- La holguinera Taymara Oropesa nunca se rindió. Lo intentó una, dos veces, y a la tercera fue la vencida. Este 28 de julio se proclamó campeona del single individual de bádminton de los XXV juegos Centroamericanos y del Caribe, un título que se la había escapado en Barranquilla 2018 y San Salvador 2023.
En esta final subió a la cancha del Pabellón de Tenis vestida de azul y decidida al triunfo prometido. Sin embargo, encontró una rival muy difícil por su juego defensivo y capacidad de reacción, la mexicana Vanesa García, quien empezó ganando el primer set 21-15 y tensó más los nervios de la antillana.

Poco a poco, la cubana fue ajustando su estrategia y llegó a remontar una ventaja de cuatro puntos de la pizarra del segundo parcial hasta llevárselo 22-20 y forzar un tercer parcial, ganado por Tamara 21-15. Festejó, besó a su entrenador y esposo, y finalmente ofreció consideraciones a la prensa, en las que aclaró mucho de lo sucedido en el certamen.
“Con esa jugadora nunca me había topado con en eventos internacionales. Tiene muy buen nivel. El primer set la pasé concentrada en ver qué táctica podía utilizar, como no sabía qué tipo de jugadora era. El segundo y el tercero fueron a morirme y a darlo todo para ganar”, explicó sonriente la badmintonista.
Sobre la recuperación parcial inicial, Oropesa aclaró: “Cuando cambio, el set próximo empieza para mi 0-0. Seguimos luchando punto a punto. Mi objetivo era pasar el volante, ponerlo en cancha, que ella se cansara”. Y funcionó. “También me canso, pero en este caso tenía un poco más de físico que el de ella”.
Por supuesto, en la dedicatoria no faltó su hija, que al cuidado de su madre en La Habana recibió aseguró: “La medalla siempre se la dedico a mi beba y a mi mamá. Sin ellas hubiera perdido motivación para seguir en este deporte”.
Interrogada sobre peso de esta victoria, después de haber sumado dos platas en ediciones anteriores, sentenció: “Siempre la he luchado desde que salí de Cuba. Dije que quería esta medalla, sobre todo la del single”.
Tras un desgaste físico considerable (el día anterior realizó seis partidos y llegó a la Villa Olímpica pasadas las 12 de la noche), Taymara volvió a la sala de calentamiento para alistarse a su última final de estos Juegos: doble femenino, junto a su compañera Erli Cabrera.
En ese enfrentamiento no pudieron hacerle frente con efectividad a la pareja mexicana Rodríguez y Fragoso, que vencieron 21-6, y 21-9 al binomio cubano, que a pesar del esfuerzo mostró serios problemas de coordinación y defensa, los cuales fueron aprovechados por las rivales aztecas, mejor clasificadas en el área.
“¿Qué le dijiste a tu niña cuando saliste de Cuba?”, le pregunté a Tamara Oropesa tras finalizar por completo su participación en estos Juegos. “Que se portara bien y que por el sacrificio que ella iba a estar haciendo le llevaría la medalla de oro. Y se la llevo, junto con otra de plata y una más de bronce”.

Acerca del autor
Máster en Ciencias de la Comunicación. Director del Periódico Trabajadores desde el 1 de julio del 2024. Editor-jefe de la Redacción Deportiva desde 2007. Ha participado en coberturas periodísticas de Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Copa Intercontinental de Béisbol, Clásico Mundial de Béisbol, Campeonatos Mundiales de Judo, entre otras. Profesor del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, en La Habana, Cuba.


