Pinar del Río.— Si usted tiene más de 75 mil razones para hacer algo, entonces dispone de motivación para sortear los obstáculos que se interpongan en su camino. Ese es el caso de los trabajadores de educación de esta provincia, que durante el curso 2025/ 26 mantuvieron abiertas las 597 escuelas para asegurar la continuidad del proceso docente a 75 mil 304 estudiantes.


Lázara Caridad Giralt Vega, maestra del seminternado Vladimir Ilich Lenin, no edulcora sus argumentos: “Es bastante complejo, vivo en el municipio de Consolación del Sur y hace 17 años que trabajo en Pinar del Río. Cuando no hay recorridos (transportación de Ómnibus Escolares) busco soluciones para llegar, quedar bien con el niño, con esa familia que te está esperando para que su hijo sea atendido y tenga un maestro frente al aula”.
Añade que “independientemente de la situación que estemos viviendo, prevalece el amor y la responsabilidad que uno siente por la profesión. Tengo una niña de 7 años y cuando no puedo llegar a casa a tiempo, mi mamá asume y la cuida”.
Otras historias avalan al Doctor en Ciencias Evelio Herrera Padrón, director general de Educación en la provincia, para aseverar que no cerrar las instituciones habla de lo “grande que es el sector y las soluciones que buscan a los diferentes problemas”.
Llegarle a todos
Durante el pasado curso fue preciso crear alternativas para 4 mil estudiantes, la mitad de ellos desconcentrados de centros internos, precisa Herrera Padrón. “No le podemos llegar a todos por igual, pero cuando usted tiene un maestro que ‘se lanza’ a una comunidad intrincada a llevarle las hojas de trabajo a dos estudiantWmedida del compromiso que tienen esos trabajadores con su labor.
“No estamos de espalda a que todas estas contingencias traen consigo que la calidad del proceso no sea totalmente la que esperamos y queremos”, afirmó. Mitigar ese daño transita, entre otros elementos, por activar la motivación de los alumnos.
Precisa Giralt Vega: “El maestro tiene que buscar el enfoque de sus clases de forma directa y hacer que el día a día en la escuela para el estudiante sea como su casa, para que la enseñanza sea más motivadora”.
Neysi Betancourt Ramírez, directora del seminternado Vladimir Ilich Lenin, resalta que utilizan la actividad física para desperezarlos. Realizan juegos de participación, gimnasia y así los estimulan previo al proceso de aprendizaje.
La escuela, enclavada en el centro de la ciudad Pinar del Río, tiene en el claustro a muchos residentes en zonas alejadas. “Mi colectivo funciona por la unidad, trabajan por amor a la profesión, a pesar de todas las circunstancias. Y si alguno no viene, ellos mismos proponen cubrir el grupo cuando terminan con el suyo. Así buscamos alternativas”.
La pasión se refleja en otros ámbitos, como la disminución en un centenar de solicitud de bajas definitivas en la provincia.
Experiencias
Los educadores del territorio llevan más de un lustro laborando en difíciles condiciones, a los retos que impuso la COVID-19 se añadió en septiembre del 2022 el paso del huracán Ian, evento meteorológico que dañó el 85 % de la infraestructura, en diverso grado, de los 477 centros que sufrieron averías; quedan pendientes de recuperación 40.
Esas circunstancias obligaron a la búsqueda de soluciones teniendo en cuenta las excepcionalidades. Cuando todavía esas heridas no cierran, el país se enfrenta a una crisis agudizada por el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial, financiero y energético.

Yaritza Morales Domínguez, directora general de Educación en el municipio de Pinar del Río, explica que “a partir de febrero, con las medidas emitidas por el Ministerio, los educadores han mostrado un sacrificio muy grande. Maestros que tenemos ubicados en comunidades intrincadas se trasladan hacia esos lugares con el apoyo de las familias, en carros de caballo, bicicletas o motorinas”.
Como mujer, directiva, madre, esposa y residente en una de las localidades ubicadas en las carreteras de acceso a la ciudad, Yaritza asegura que es una experiencia bonita, pero compleja para estos tiempos: “Es un municipio bien grande, priorizamos el servicio de los 19 círculos infantiles y cuatro escuelas especiales. A veces uno tiene en la cabeza qué dejé en la casa para elaborar y con qué cocinamos los alimentos. Si estamos en una etapa lluviosa, ¿cómo prendemos ese carbón? Pero al final todo sale y tengo mucho apoyo familiar”.
Unidad y flexibilidad
Señala Evelio Herrera Padrón que el 60 % de la fuerza laboral del sector es femenina. “Desde el inicio de estas contingencias hemos sido muy flexibles, porque la mujer se enfrenta a disímiles situaciones en el hogar; y por eso los colectivos laborales se organizan de forma tal para darle la posibilidad de que si en algún momento necesita salir, lo pueda hacer y resolver su problema, siempre y cuando esté coordinado con la dirección”.
Por su parte, Neysi acota que es importante educar en el hogar. Madre de una joven de 22 años, estudiante de Medicina, dijo: “Estoy constantemente conversando con ella, apoyándola, para que vea que con unidad salimos adelante en los desafíos”.
Miel y arena
Ni todo es perfecto, ni hay plena satisfacción con los resultados, tanto dentro del sector como hacia fuera, admite Herrera Padrón, quien explica que el esfuerzo de los trabajadores sería inútil sin el de los estudiantes.

Con respecto a la jornada de verano comentó: “A raíz de suspender los juegos escolares, se trasladan al municipio, al Consejo Popular, ahí desempeña un papel clave la escuela y nuestros niños. Nos unimos con las direcciones de Deportes y Cultura para garantizar esparcimiento a los estudiantes en sus comunidades”.
El directivo expresó el agradecimiento infinito a los que están y a los recién graduados que van a incorporarse a un sector que es pura alma, puro corazón, puro sentimiento, pura tradición, puros valores. “Tenemos la certeza, la seguridad y la motivación de que el primero de septiembre, independientemente de las condiciones, vamos a estar iniciando el curso escolar”.
La sociedad les necesita, y ellos lo saben, los educadores son orfebres que tallan en el presente las joyas del futuro.
Acerca del autor
Licenciada en Periodismo (1995 Universidad de Oriente). Trabajó como periodista en Tele Cristal (Holguín) hasta marzo del 2003, directora y guionista de televisión.
Periodista del semanario Guerrillero (Pinar del Río) desde mayo del 2003 hasta la actualidad, corresponsal del semanario Trabajadores en esa provincia desde septiembre del 2020.
Creadora audiovisual y cinematográfica independiente.


